FAQ/1 Preparativos: ¿Por dónde empiezo?

Cuesta creerlo, lo sé. Cada vez que alguien me pregunta por los preparativos y le digo que en realidad es muy fácil, siempre me devuelven una mirada incrédula. Deben pensar: “no quiere revelar sus secretos” o “mírale, pecando de falsa modestia”.

Pero la realidad es otra y aunque en un primer momento pueda parecer todo lo contrario, los preparativos para un Gran Viaje como este fueron bastante sencillos. Aquí tienes en 5 puntos las cosas que no se te pueden pasar.

1. Pasaporte & Visados

1.1. Pasaporte

Pasaporte Español

Tu Pasaporte es uno de los bienes más preciados de tu equipaje y sin él (más allá de las fronteras europeas si eres español) no llegarás muy lejos. Así que antes de marchar asegúrate de que tu Pasaporte cumpla estos 3 requisitos básicos:

[faq-toggle title=”Validez” color=”gray”]

En la mayoría de países, para conseguir un visado, se exige que el pasaporte tenga una validez mínima de 6 meses antes de su fecha de caducidad. Por lo tanto, si piensas viajar 10 meses y quieres asegurarte de que no tendrás ningún problema, tu pasaporte debería tener una validez de, por lo menos, 16 meses a partir de tu fecha de partida.

Sepas que si te quedan 8 meses y empiezas tu viaje en tres semanas, no vale con decir que has perdido el pasaporte, hacerte uno nuevo y listos. El nuevo pasaporte seguiría teniendo la misma fecha de caducidad que el que “perdiste”. Para renovar un pasaporte por 5 o 10 años, aún estando en España, le tienen que quedar menos de 6 meses.

¿Y si me caduca durante el Viaje?

Pues eso es exactamente lo que me ocurrió a mí…

Si durante la ruta llegara el punto en que a tu pasaporte le quedaran menos de 6 meses tendrías que dirigirte a la Embajada Española* en el país. Allá te renovarán el pasaporte PERO este proceso puede durar entre 2 y 6 semanas (debido a los recortes presupuestarios). PERO, a más a más, debes saber que en principio esta renovación de pasaporte sólo es válida para 9 meses más a partir de la fecha de caducidad de tu pasaporte antiguo. Si quieres que te lo renueven para 10 años deberás hacer el trámite en España. PERO esto es lo que me dijeron e hicieron en Kuala Lumpur -Malasia-, y cuando tuve que volver a renovarlo en Nueva Delhi -India- me lo renovaron ya para 10 años!? …This is Spain…

* Si no eres español y te encuentras en esta situación pregunta bien antes de partir.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”Immaculado” color=”gray”]

Tu pasaporte tiene que estar perfectas condiciones y de una sola pieza, así que cómprale una buena funda y una buena bolsa impermeable para protegerlo de posibles daños.

¿Y si le ocurre algo durante el Viaje?

Pues eso es exactamente lo que me ocurrió a mi…
Durante una agónica subida a los Montes de Huangshan, bajo el diluvio de un tifón, mi pasaporte quedó completamente empapado. Tanto que la cubierta se rompió y en un acto de pura inconsciencia lo solucioné con una grapa. Seguí mi viaje, llegué a Hong Kong, crucé la frontera y cuando fui al aeropuerto para tomar el avión de vuelta a casa, el control de aduanas me decía que un pasaporte roto en esas condiciones no era válido y que por lo tanto no podía salir del país. Lo había hecho todo tan chapuceramente, estaba tan agotado y me daba todo tan igual que al final, un poco por lástima, me dejaron pasar. Tuve suerte, pero la cosa se podía haber complicado y mucho, a fin de cuentas, técnicamente viajaba sin pasaporte…

Si alguna vez te ocurriera esto, el protocolo es sencillo: vete directo a tu Embajada en el país a la espera de un nuevo pasaporte o de un salvoconducto.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”Sin Oficio” color=”gray”]

Una de las preguntas típicas en los formularios de los visados hace referencia a tu profesión. Ten en cuenta que en muchos países la libertad de prensa es percibida como un peligro desestabilizador, así que si quieres entrar en China, Myanmar o países similares con dictaduras instauradas, mejor no digas que eres periodista o fotógrafo. No sólo te pueden denegar el visado, también puede ocurrir que te permitan la entrada pero que eso quede escrito en tu pasaporte y que en un futuro, en otro país, tengas problemas para entrar.[/faq-toggle]

1.2. Visados

En un viaje largo de estas características los visados se consiguen sobre la marcha. Es relativamente fácil y al final lo más importante es hacer una buena búsqueda por internet* (googlear, por ejemplo, “laos visa”) o aún más fácil: consultarlo en la Guía de Viajes. Ten en cuenta que las condiciones pueden variar de un año para otro. Algunos visados se pueden hacer en la frontera misma (on arrival) rellenando el formulario** de turno y otros exigirán una visita previa a la embajada del país (India, por ejemplo).

Cómo siempre añadir que preguntar a otros viajeros que están en ruta y que ya pasaron por ahí es la forma más sencilla de tener información actualizada.

Los foros de Lonely Planet son una buena fuente de información fresca por la que siempre me dejo caer.
** Para ahorrarte tiempo en estos trámites es bueno llevar siempre unas cuantas fotos de carnet extra (suelen ser dos por visado).

2. Vacunas

El tema de la vacunas es de los más fáciles (al menos en España). Somos un país rico y nos las podemos permitir (durante el viaje irás descubriendo la suerte que tienes…). Lo único que tienes que hacer es ponerte en contacto con el Centro de Vacunación Internacional más cercano y pedir hora. Es importante tener en cuenta que la política sanitaria actual en España en esta materia implica que cada uno reciba tratamiento en la comunidad autónoma en la que esté empadronado.

Vacunas

Ten en cuenta que justo antes de los períodos de vacaciones puede estar todo muy lleno, y no sólo eso. Hay algunas vacunas (por ejemplo la rabia) que necesitan de varios recordatorios separados por un par de semanas. Su coste es irrisorio porque tenemos la suerte de tener una buena Sanidad Pública, y a más a más son tan majos que te aconsejarán sobre el botiquín y las medidas sanitarias de precaución a tener en cuenta dependiendo de la zona donde viajes. Te darán también tu cartilla de vacunación, un documento importante a tener siempre a buen resguardo durante el viaje.

¡No te despistes! Que no te pase como a mí, que me pusieron el último recordatorio de la vacuna de la rabia justo el día antes de partir y tuve un inicio de viaje agónico.

3. Billete

Hay mucho mito alrededor del Arte de Buscar Vuelos, pero al final, es como todo: el que sabe y el que encuentra es porque invirtió más tiempo y afinó su olfato. Nada más, no hay recetas mágicas. Si peinas con tiempo y periódicamente la red a la búsqueda de tu billete de viaje acabarás por: 1. Tener criterio (saber cuánto suelen valen los billetes) y 2. Encontrando tu oferta (mientras más busques más posibilidades tienes de encontrar).

Avión Antiguo

Aquí te dejo algunos puntos de partida a partir de los cuales podrás dar comienzo a la caza del billete más barato:

[faq-toggle title=”Buscadores de Vuelos” color=”gray”]

La forma más sencilla de encontrar un billete de avión barato es usando Buscadores. Éstos son páginas web que consultan muchas, si no todas, las bases de datos de la compañías aéreas y agencias de viajes online para ofrecerte el mejor precio.

Aquí te dejo una pequeña selección:

Buscadores

Liligo.com
Momondo
> Kayak
> eDreams
> Skyscanner

Buscadores Regionales

> Ctrip & Elong (China)
> Cleartrip & MakeMyTrip (India)

Low Cost

> Air Asia (Sureste Asiático)
> Air Arabia (Oriente Medio & Sur de Asia)

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[faq-toggle title=”Destino Abierto” color=”gray”]

Otra manera de viajar es dejar que sea el destino el que te escoja a ti en función del presupuesto y de la alineación planetaria del momento. ¿Qué mejor manera que echarle un vistazo al mapa del mundo y ver de una sola vez los precios a tus potenciales destinos?

A partir de ahí: la Aventura. Porque la aventura, las vivencias y las historias que oír para contar están esperándote en cualquier rincón del mundo.

Hay varias opciones similares en la red pero yo te propongo el Explorer de Kayak.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”Round The World Ticket” color=”gray”]

Si tu plan de viaje es dar la vuelta al mundo, esta opción seguro que te interesa. Son los Round the World Tickets que funcionan dentro de estas dos alianzas de aerolíneas: StarAlliance y OneWorld. Estos billetes te permiten organizar una vuelta al mundo con varias condiciones y limitaciones, pero implicando un gran ahorro:

1. Sólo puedes viajar hacia Este o hacia Oeste.
2. Tienes que cruzar una vez el Océano Pacífico y otra vez Atlántico.
3. Los destinos son fijos a la hora de elegir el viaje pero hay flexibilidad total para moverlos en las fechas, siempre y cuando haya huecos libres y siempre y cuando se usen en un máximo de un año. El billete, por lo tanto, caduca en un año.

A pesar de resultar una oferta atractiva, personalmente es algo que difícilmente haría. Viajar tanto en tan poco tiempo tiene un montón de virtudes, pero es justo lo contrario que me gusta hacer: moverme lentamente por un país disfrutando sus pequeñas grandes cosas. Cada país es un mundo y este mundo tiene muchos países. Recorrerlo en un año me resultaría agotador.[/faq-toggle]

4. Seguro de Viaje

He aquí uno de los eternos debates en el mundo viajero… ¿Vale la pena gastarme dinero en un seguro de viaje si ya soy una persona precavida? ¿Cualquier tipo de seguro vale? ¿Cómo me hago un seguro?

[faq-toggle title=”¿Porqué hacerse un seguro de viaje?” color=”gray”]

Pues para viajar más tranquilo, y para los que se quedan en casa puedan estarlo también, así de sencillo.

En casi 20 meses de viaje, tras trekkings en zonas remotas, inmersiones, cientos de horas en bus por carreteras de locos, después de mil historias, lo peor que me ocurrió en el viaje fueron unas diarreas en Kolkata, un poco de fiebre en Varanasi y una infección de garganta en el Campo Base del Everest. Nada que no se curara con unos antibióticos y unos antidiarreicos. Y aún así invertí unos 1400€ en seguros de viaje, casi un 10% del gasto total.

Puede que parezca una cantidad excesiva, pero tras haber hablado con un montón de viajeros y haber comprobado lo caro que te puede salir un imprevisto en un buen hospital cuando la situación se complica, al final un buen seguro te parece barato.

Ciertamente yo opté por un seguro que me cubría absolutamente todo tipo de actividad y todo tipo de imprevisto. Puedes apostar por seguros más económicos siempre que revises las condiciones, pero en última instancia para mí sería un error viajar sin Seguro de Viaje.

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[faq-toggle title=”¿Cómo hacerse un seguro de viaje?” color=”gray”]

No podría ser más sencillo, bastará con 5 minutos. Sólo necesitas una Tarjeta de Crédito y acceder a la web de la aseguradora que hayas escogido. Yo usé WorldNomads.com porque tenía referencias previas de su buen servicio, aunque de primera mano no te puedo decir nada porque por suerte no lo usé.

Si quieres ahorrarte hasta un 10% en tu compra puedes probar a buscar Códigos de Promoción googleando “worldnomads promotional code”.[/faq-toggle]

5. Tarjetas de Crédito

Durante todo el viaje nunca tuve problemas con el dinero, siempre había algún cajero electrónico cerca. Claro que si te vas a una isla desierta en las Togian no lo encontrarás, o si te pierdes un par de semanas por los Himalayas también lo tienes complicado. Pero si andas mínimamente atento a lo que diga la guía de viajes de turno y a tu sentido común, siempre te podrás anticipar a esos lugares remotos sin cajeros.

Tarjeta de Crédito Mochilera

[faq-toggle title=”¿Qué tarjeta me llevo?” color=”gray”]

Yo partí con una de cada:
> Tarjeta de Débito VISA Electron*: El 90% de las transacciones (sacar dinero del cajero automático) las realicé con esta tarjeta y no tuve ningún problema. Era la que llevaba en la cartera, siempre encima.
> Tarjeta Crédito VISA*: Fue la que usé para la compra de billetes de avión y pagos por Internet. Iba guardada en una bolsa impermeable (junto al pasaporte) que siempre llevaba conmigo en la mochila pequeña.
> Tarjeta Crédito Master Card*: La llevé por precaución, porque en algunos foros había leído sobre lugares donde no aceptaban VISA. Nunca me encontré con la necesidad de recurrir a ella porque siempre pude operar con VISA. Iba guardada en una bolsa impermeable (junto al pasaporte) que siempre llevaba conmigo en la mochila pequeña.
* Ambas tarjetas VISA estaban asociadas a cuentas de la Caja de Arquitectos. No tuve mayores problemas y en los menores me ayudaron eficazmente via email.
** La tarjeta Master Card vinculada a Caixa del Penedés resultó INÚTIL por incompetencia, entiendo, de esta entidad bancaria. Nunca pude retirar dinero en ningún cajero en los varios países en los que lo intenté.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”Las Comisiones” color=”gray”]

Uno de los principales reparos a la hora de viajar con tarjeta de crédito/débito en vez de viajar con todo el dinero en efectivo e ir cambiando, son las famosas comisiones.

Yo viajé siempre con tarjeta de crédito/débito, siempre anoté lo cambios que registraban mis salidas de dinero y siempre los anduve comparando con los cambios que ofrecían las oficinas que veía por la calle. Los cambios, y por lo tanto las comisiones, que me daba mi tarjeta eran prácticamente los mismos que los cambistas sobre el terreno.

Por este motivo, si tuviera que hacer el viaje lo haría exactamente igual, con la excepción y la precaución de llevar una reserva en efectivo de 150€ o 200$ para emergencias.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”Bancos & cuentas corrientes” color=”gray”]

> Como precaución se recomienda tener dos cuentas corrientes en entidades diferentes. Así evitamos quedarnos colgados si hay algún incidente. Yo anduve con 2 y al final no necesité nunca la segunda.

> Otra buena consideración es que alguien de confianza en casa (padres, amigos, novia,…) tenga acceso a nuestras cuentas en el caso que fuera necesario hacer gestiones de cuerpo presente.

> Por último, y muy importante, nuestro banco/caja de ahorros DEBE GARANTIZARTE que tu tarjeta es operativa en el extranjero para uso corriente en cajeros automáticos. En mi caso, con Caixa del Penedés, me engañaron vilmente para captar mis escuálidos ahorros prometiéndome el correcto funcionamiento de mi Tarjeta de Crédito MasterCard. La tarjeta no funcionó, mis padres me trajeron una nueva que tampoco funcionó, y luego me contaron una monserga sobre chips. Las tarjetas de la Caja de Arquitectos nunca fallaron.

Si todo falla, no te apures. Estamos en un mundo globalizado lleno de trabajadores inmigrantes que mandan dinero a sus países de origen, por lo que resulta relativamente fácil hacer uso de servicios tipo Western Union. Si la ira de los dioses descendiera sobre ti, pero tienes a alguien al otro lado, siempre te podrán mandar dinero pagando una comisión cara pero razonable.[/faq-toggle]

FAQ/2 Equipaje: ¿Qué me llevo?

En un gran viaje, no es que tu mochila sea tu mejor amiga. En un gran viaje tu mochila eres Tú.

Y ese “eres Tú” evolucionará durante la ruta. Tu mochila se vaciará a medida que vayas aprendiendo a discernir lo superfluo de lo necesario. Y a medida que tu mochila se vacíe, o no, comprenderás cosas importantes sobre tu manera de ser, sobre tus limitaciones, tus apegos.y al final también, sobre tus conquistas.

No creo que nadie haya hallado la fórmula matemática exacta, pero el tamaño de la mochila es inversamente proporcional a la experiencia del viajero. O lo que es lo mismo, mientras más has viajado más has sufrido mochilas enormes cargadas de cosas prescindibles, y claro, al siguiente viaje ya no quieres volver a ser ese pringado.

Ten en cuenta que cuando llegas a un sitio, la mochila se queda en la habitación, pero mientras encuentras esa habitación, te las tendrás que ver muchas veces carreteándola bajo un sol implacable, en medio de una ciudad caótica y con los taxistas atosigándote. Así que póntelo fácil, lleva lo imprescindible y deja de sufrir por sufrir.

1. A tener en cuenta…

Puede que lo que te cuente a continuación te parezcan generalidades pero en realidad son consejos muy concretos. Puede que lo que te cuente ahora pero parezca obvio, puro sentido común, pero si algo escasea hoy en día es un poco más de eso, de sentido común. Como ya comenté en un post, tu equipaje es tu viaje, así que vamos ya con las primeras consideraciones para armar una buena Mochila Viajera.

[faq-toggle title=”La Mochila Ideal” color=”gray”]

La Mochila Ideal sería aquella que en el mínimo espacio/peso posible transporta el material necesario para dar respuesta al mayor abanico de situaciones (playa, montaña, jungla, ciudad, etc…). Pero no sólo es pequeña y ligera, la Mochila Ideal tiene que estar ordenada de la forma más óptima posible para:

1. Encontrar lo que buscamos al momento sin  tener que desmontarla por completo a cada rato.
2. Ocupar menos espacio puesto que las cosas bien dobladas y ordenadas ocupan mucho menos que puestas de cualquier manera.
3. Cargarla de modo que nuestra espalda sufra lo mínimo (lo más pesado siempre al fondo y pegado al trasero).

Elige una mochila que sea cómoda, fuerte, ligera y que se adapte bien a tu espalda, y no te olvides de comprarle una funda para protegerla de la lluvia y de la suciedad en general. Una buena mochila es para toda la vida, así que tómate tu tiempo, escoge bien y no racanees.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”La Casa a Cuestas” color=”gray”]

La teoría la tenemos todos clara: “Vivimos con mucho más de lo que realmente necesitamos”, pero la práctica sólo la aprendes en un viaje como éste. Te vas de viaje así que no cargues con la casa a cuestas. Si cargas algo “por si acaso”, mejor déjatelo. Piensa que en el destino siempre puedes comprar cualquier cosa que te hayas dejado o que necesites en el momento. Y piensa que comprándolo en el destino seguro que te sale más barato que comprándolo en casa.

Más vale pecar un poco de radical y dejarte cosas, que ser conservador y llevarte la casa a cuestas.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”Súper Ligero” color=”gray”]

Se llamaba Jules, era canadiense y tenía 21 años. Quería ser reportero y viajaba sólo por India cuando nos conocimos en el Salvation Army de Mumbai. Jules viajaba Súper Ligero de equipaje: No más que una mochila pequeña con dos mudas diarias (camiseta, calzoncillos y calcetines), unos pantalones cortos, un bañador, un jersei, un par de zapatillas deportivas y unas sandalias de playa, el neceser y puede que un chubasquero.

Poco más, porque su mochila era insultantemente pequeña y el chico ya llevaba unos meses en la carretera. Lavaba a mano cada noche la ropa del día y con eso le bastaba y le sobraba para viajar. Iba limpio y aseado, así que no os lo imaginéis como un pordiosero. Cierto es que Jules tomaba notas para sus escritos en una libreta (nada de portátiles) y su cámara era una compacta sencilla. Iba con un smartphone para conectarse a Internet. También se había ceñido a países cálidos con lo que se ahorró mucho lastre.

Yo, curtido trotamundos con ya casi 15 meses a mis espaldas, tuve que plegarme ante el Arte Viajero de Jules y ante el imponente despliegue de sentido común y economía de medios de este chaval. Lo tengo claro: ¡Yo algún día quiero viajar como Jules![/faq-toggle]

2. Mi Mochila:

Durante el Viaje anduve con siempre con 2 Mochilas: La Oficina y La Casa

La primera, La Oficina, era la pequeña, la que cargaba al frente y donde carreteaba el equipo fotográfico, el equipo informático, el reproductor de música y el ebook, y todos los documentos importantes (pasaporte, tarjeta de crédito, seguro de viaje,etc…). Todo lo necesario para poder llevar a cabo el proyecto Outteresting.com y de la que os hablaré extensamente en el siguiente post. Esta mochila estaba siempre conmigo o cerrada bajo llave en la habitación o en una taquilla, y pesaba alrededor de 9 kg.

La segunda, La Casa, era la grande, la que cargaba a la espalda y que contenía todo lo demás, todo lo que necesité durante los casi 20 meses del viaje. Su peso se mantuvo bastante estable desde el primer día, alrededor de los 12,5 kg en una mochila de 50 litros (con una más pequeña habría pasado bien). Tuvo un incremento fuerte en el tramo final cuando tuve que equiparme para los trekkings a los Campos Base de los Annapurnas y del Everest, y el peso total final rondaba los 16,5kg.

Mochila Tipo 50 litros

Aquí tienes el listado del equipo por apartados. La mayoría de prendas fueron cambiando, o bien porque se rompieron durante el viaje, o bien porque las perdí, pero la cantidad se mantuvo bastante constante.

[faq-toggle title=”Ropa” color=”gray”]

3 camisetas secado rápido. La solución más práctica en países tan húmedos y geniales para los trekkings.
3 camisetas de algodón. Para los días menos calurosos y para después de la ducha.
– 5 canzoncillos + 5 pares de calcetines.
1 Pantalón largo convertible en corto con muchos bolsillos. Es un perfecto 2 en 1. Durante los trekks suele hacer frío en las madrugadas y al cabo de poco un pantalón largo es un estorbo.
1 Pantalón corto con muchos bolsillos. ¡Los fotógrafos amamos los bolsillos!
1 Pantalón corto ligero algodón. Tipo thai fisherman que me compré en el viaje. Perfecto para el día de relax y para después de la ducha.
1 Pantalón tejano. Lo compré durante el viaje para usarlo como “traje de gala”. 
1 Forro polarQue usaba como cojín en los buses nocturnos.
Bañador y pareo de playa.
– Chaqueta impermeable con capucha.
– Chaleco plumón plegableOcupa muy poco espacio en la mochila y realmente abriga.
Botas de trekking.
Chanclas.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”Equipo” color=”gray”]

Saco sábana de dormir. Durante el primer año en Asia casi no lo usé, pero fue llegar a India y se convirtió en uno de mis gadgets estrella.
Toalla de microfibra. Secado rápido.
Bolsa impermeable. La compré durante el viaje y era otro gadgets comodín para llevar la cámara segura en zonas de jungla y playa.
Bolsita plegable. Tipo Pocket Bag, para ir guardando la ropa sucia y hacer lavadoras.
Bolsa de Aseo Personal. A cada uno lo suyo, pero no viajes con el champú oferta de litro y medio. Mejor poco y pequeño.
Botiquín básico. Hay acceso a farmacias por todas partes pero está bien que lleves lo básico (Iodo, tiritas, gasas y esparadrapos, tijeras, pinzas, paracetamol, aspirinas, antidiarréicos, suero, etc..)
Funda acolchada para cámara. La usaba en los trekkings de jungla o en las playas cuando llevaba la cámara dentro de la bolsa impermeable.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”Varios” color=”gray”]

Candado. Para guardar los objetos de valor en taquillas en los albergues.
Tapones para los oídos. Indispensable para un sinfín de situaciones.
Linterna de cabeza. Indispensable para un sinfín de situaciones.
Alargo. Muy útil cuando el enchufe está en la otra punta de la habitación o cuando quieres cargar varios aparatos al mismo tiempo. Asegúrate que sea lo menos aparatoso posible.
Gafas de sol.
Navaja multiusos.
Papel Higiénico.
Adaptadores para enchufes. Si tienes uno universal mejor. Sino los puede comprar in situ.
Maquina de rasurar. Para pelarme la cabeza a cada luna llena. Prescindible.
Documentación Duplicada. Fotocopia pasaporte, fotocopia póliza de seguros, hoja de contactos (teléfonos & emails) de tu banco y de algún familiar o amigo.[/faq-toggle]

De toda esta lista sólo creo que me faltó haberme comprado unas buenas sandalias de montaña, pero la realidad es que pude hacer el viaje sin ellas. Otra buena idea habría sido llevarse una botella con filtro de carbón. Puede parecer una pijada, pero teniendo en cuenta los cientos de botellas de agua que llegué consumir, seguro que me habría ahorrado mucho dinero y todos esos centenares de botellas de plástico.

Por lo demás verás que no hay tanta ropa y eso es porque se pueden hacer lavadoras en casi todos los albergues que encontrarás por el camino. Y si quieres llevar menos, ya lo sabes, pastilla de jabón y a lavar en el baño por las noches las mudas para el día siguiente.

3. Guías de Viaje:

Otro eterno debate entre los viajeros es el de “Guía sí. Guía no”. Yo lo tengo muy claro: Viajo con Guía.

Durante todo el viaje he viajado con Lonely Planet. No porque necesariamente sea la mejor, pero a mi me ha funcionado muy bien en todos los países (sólo en 2 ocasiones durante 591 días me fallaron los mapas, pero ningún drama). Viajo con guía porque me ayudan muchísimo los mapas para orientarme cuando llego a una ciudad nueva. Y todos los consejos y comentarios sobre transportes suelen afinar bastante. También tiendo a buscar una guía lo más actualizada posible (en inglés las actualizan casi cada año, en español cada mucho más) para tener una referencia de precios lo más cercana a la realidad y así poder regatear con más criterio y evitar que me metan goles (me los acaban metiendo igual, pero bueno, yo lo sigo intentando).

Mapa histórico Madrid centroLos comentarios de los puntos de interés tiene sus más y sus menos pero si me quedo con ganas de más lo busco en internet (puedes encontrar información muy útil en Wikitravel) o pregunto en el sitio (siempre puedes contratar un guía). Y los restaurantes y los bares ni me los miro.

El otro punto fuerte es el alojamiento, pero suele tener la pega que muchos de ellos, al aparecer en la guía, suben precios y bajan calidad de servicio. Al final es ir a echar un vistazo, y si se les ha subido el éxito a la cabeza, te vas al de enfrente y listos.

La Lonely Planet es la biblia viajera, pero como todo libro sagrado generalista hay que saber interpretarlo, así que no te tomes en serio todo lo que allí pone y contrasta la información con otros Blogs, con otros viajeros que te cruces en la Ruta y con los locales, que aunque la muchas veces te quieran vender la moto, la mayoría son buena gente con información de última hora. Así que recuerda:

Las guías sólo son una fuente de información más, nunca la única y dependiendo del caso, no necesariamente siempre la mejor.

Compré las guías sobre la marcha (nunca las que agrupan varios países, son demasiados generales). Muchas de segunda mano, muchas haciendo trueque, algunas que eran fotocopias y otras originales. Me hubiera gustado guardar la colección, pero al final siempre las acabé revendiendo para comprar las nuevas y seguir el viaje sin cargar el lastre a cuestas. Probé guías digitales en el ebook y no funcionaron (el papel le da mil vueltas) y me faltó viajar con un smartphone en las ciudades (he visto aplicaciones geniales).

FAQ/3 Equipo Fotográfico: ¿Qué me llevo?

Uno de los objetivos del viaje era precisamente éste: levantar, construir y tejer el tapiz de historias e impresiones que conforman este blog. ¿El precio a pagar por Outteresting.com? Muchos, pero el más patente es que, si a mis espaldas cargaba 12,5kg, al frente no llevaba menos de 9kg. 9kg que eran absolutamente prescindibles para viajar, pero absolutamente imprescindibles para mi viaje.

Si andas igual de “enfermo” que un servidor te cuento cual es el lastre con el que tendrás que cargar…

1. Equipo Fotográfico

Mochila

Sabía que la mochila era una decisión vital y recorrí todas las tiendas de Barcelona a la búsqueda de la que sería mi fiel compañera. Cuando la encontré lo primero que hice fue compadecerme de ella. La Lowepro CompuDay Photo 250 ha sobrevivido como una campeona y para mí es, sin lugar a dudas, la mejor por varias razones:

1. Me permite llevar mi ordenador portátil bien protegido.
2. El bolsillo lateral es ideal para tener acceso inmediato a la cámara.
3. Tengo siempre a mano mi botella de agua.
4. Una buena cantidad de bolsillos interiores para tener mi material bien organizado.
5. Es un buena marca, por lo tanto es muy resistente.
6. Tiene un buen tamaño para cumplir las funciones de mochila pequeña para un trekking de pocos días.

LowePro - CompuDay Photo 250

Lo único que le faltaba era la posibilidad de cargar el trípode, y lo solucioné añadiendo un par de bridas que compré en una tienda de deportes de montaña y que me cosió un zapatero. No era la solución óptima pero funcionó bien.

La cremallera grande se acabó rompiendo (y no se lo reprocho) y en India encontré sastres-mochileros que por pocas ruppias me la arreglaron hasta hoy.

Cámaras

Comencé el viaje con una CANON EOS 400D que ya tenía más de 4 años en el momento de iniciar el viaje. Aguantó 6 meses pero falló en el sur Tailandia. De allá fui hasta Kuala Lumpur –Malasia- y me hice con una CANON EOS 600D. A partir de ese momento empezó “El Misterio de las Cámaras Rotas”, tres meses de reparaciones y nuevas compras, mucho dinero gastado y mucha frustración.

Cámara Canon EOS 600D

En este proceso me hice en Jakarta -Indonesia- con una CANON PowerShot G12 (cámara compacta que dispara en formato RAW) para salir al paso de Java (estoy muy satisfecho a pesar de las limitaciones) antes de volver a Kuala Lumpur y usar la garantía para reparar la reflex.

Cámara Canon PowerShot G12

Completé el viaje con la G12 y la EOS 600D, de la cual debo decir que no estoy del todo satisfecho: hace unos cielos bastante asquerosos cerca del sol y el polarizador me da unos colores pasadísimos. La aguantaré porque no tengo más remedio (presupuesto) pero no la recomendaría.

[faq-toggle title=”El Misterio de la Cámaras Rotas…” color=”gray”]

En el espacio de 3 meses 4 cámaras réflex se me fundieron. Llegué a comprar dos EOS 600D y una G12 para salir al paso de Java. Llegué a viajar por Sumatra durante dos semanas con 2 cámaras nuevas en la mochila, con la caja y todo, sin poder tomar ni una foto.

Cuando en el servicio técnico de Canon en Jakarta me mostraron el interior de mi cámara no me lo creía: la placa madre estaba toda corroída y había hasta hongos. El motivo era la entrada de agua abundante y la garantía no cubre eso. La reparación era un 60% del precio original de la cámara. El diagnóstico de la otra cámara en el servicio técnico de Canon en Kuala Lumpur era el mismo, pero aquí tuve suerte y sólo me cobraron un 20% del precio original de la cámara (aunque el técnico me confesó que tendría que haber sido más, ventajas de ser hacerse el simpático).

Busqué en todos los foros habidos y por haber y sólo encontré una referencia al sudor como causante de problemas similares. La gota de sudor (aquí la humedad roza el 100% en muchos lugares) entraba por el dial y a partir de ahí la cámara estaba perdida.

La solución era muy fácil:
1. Comprar un visor extensor (EP-EX15II).
2. Llevar siempre en la muñeca un pañuelo para secarme la frente.
3. Poner una bolsita de gel de silicatos en la mochila para evitar humedades.
4. Estar muy atento.

Proseguí el viaje, estuve en junglas, playas, volcanes, los himalayas y no volví a tener ningún problema.[/faq-toggle]

Lentes

Canon EF-S 17-55mm f/2.8 IS USM // Es mi objetivo base y el que normalmente uso (lo compré en 2007). Me da flexibilidad, tiene un gran calidad de imagen y es muy rápida. El principal inconveniente que tiene es su peso de 645g, pero sus resultados lo compensan con creces. Esta lente también acabaría sufriendo un percance en Agra -India- (unos niñatos me echaron polvos holi para hacer la gracieta… para haberlos matado…) Me la repararon en el servicio técnico de Bangalore y no fue barato.

Canon EF-S 17-55mm f/2.8

Canon EF 50mm f/1.4 USM // Por sugerencia bloguera del gran Ignacio Izquierdo me hice con esta lente justo antes de emprender el viaje. Es una lente fija (no hay zoom) con una calidad de imagen impresionante. Es muy poco flexible y creo que por ese motivo no le he sacado todo el partido que ofrece, pero aún así, es sacarla al ruedo y empiezan a salir perlas. Ideal para Retratos.

Canon EF 50mm f/1.4 USM

Canon EF-S 10-22mm f/3.5-4.5 USM // Compré esta lente en Bangkok -Tailandia- al 5 mes de viaje. Echaba de menos un gran angular, no sólo para los paisajes, pero sobretodo para temas de arquitectura. Fue un amor a primera vista. Al principio la lente es un poco histérica (grandes deformaciones en los márgenes) pero una vez le cogí el truco, genial. No estoy muy contento con las distorsiones en los bordes (exceso de desenfoque en ocasiones), pero aún así, me encanta.

Canon EF-S 10-22mm f/3.5-4.5

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Como habrás visto éste es un juego de lentes con muy poca distancia focal y así lo busqué. En alguna ocasión (sobretodo con animales salvajes) he echado de menos un poco más de zoom, pero trabajar con distancias tan cortas me obliga a interactuar con la gente (a pedir permiso, vaya) y para mí ésta es una de las razones por las que me encanta echarme a la calle con mi cámara. Así los días saben mucho mejor.

Trípode

¿Llevarlo o no? El trípode añade mucho peso y no deja de ser un estorbo, así que aguanté la duda hasta el último momento. Pero al final decidí llevarlo y si realmente era un problema ya lo mandaría de vuelta a casa. Pasé muchas semanas cargando con él sin darle uso, pero cuando llegaba su momento, entonces todo merecía la pena. Todo depende de cuán “enfermo” estés…

Trípode BENRO A0580F (altura max 1430mm / peso 1.2kg) + Cabeza BENRO BH00 tipo rótula. Resulta más cómodo usar una cabeza de este tipo porque es bastante rápida de ajustar.

Trípode BENRO A0580F + Cabeza BENRO BH00

Memoria

Durante la gran parte del viaje me las apañé con 2 tarjetas SDHC 8GB (vel 10MB/s) y una SDHC 8GB (vel 4MB/s) que sumaban un total de 24GB de autonomía. Puesto que los trekks máximos que realizaba no duraban más de 4 días, siempre llegaba a tiempo de volcar las fotos en el ordenador.

Solamente durante los trekkings en Nepal (hasta 17 días de marcha) compré una nueva tarjeta SHDC 32GB (vel 4MB/s) para ganar autonomía.

[faq-toggle title=”¿Velocidad en una Tarjeta de Memoria?” color=”gray”]

El precio y la capacidad de un tarjeta son factores importantes, pero la velocidad no lo es menos. La Velocidad de transmisión es clave porque es lo que te permite estar en medio de una fiesta, disparar 15 fotos seguidas y que no se te bloquee la cámara porque no da al abasto al guardar.

Yo tengo tarjetas de velocidad 10 y velocidad 4 y no hay color. Si tengo que fotografiar paisajes no hay problema con la velocidad, pero si estoy en medio de un festival con el dedo pegado al disparador, entonces sí.

Mi consejo es no racanear y esperarte un mes más si en el momento no tienes el dinero para comprar una buena tarjeta.

SDHC_Speed_Class_10.svgBusca un icono como éste para saber qué tipo de tarjeta estás comprando.[/faq-toggle]

Accesorios

Visor EP-EX15II. Imprescindible para evitar los problemas con el sudor y la cámara. (más información en “El Misterio de las Cámara Rotas”)

Canon Eyecup Extender EP-EX15 II

3 Baterías LP-E8, originales de Canon. 3 me parece un buen número y nunca me quedé sin tomar esa foto por falta de batería.

FILTROS UV imprescindibles  para la protección de las lentes (rompí 3 durante el viaje). Además llevaba un FILTRO POLARIZADOR que tuve que dejar de usar al cambiar a la CANON EOS 600D ya me daba unos resultados horribles. Una lástima…

Cable Disparador Canon que casi no usé.

Paquete de Gel de Sílice. Barato e imprescindible para prevenir problemas de humedad y hongos en el equipo.(más información en “El Misterio de las Cámara Rotas”)

Limpieza

Kit básico de limpieza de Lentes (pera de aire, toallitas de micro fibra, líquido limpiador, pincel limpiador de lentes). Para limpiar la cámara bastará con un paño de algodón y una botellita de alcohol isopropílico (el de farmacia).

2. Equipo Informático

Ordenador

Viajé con un Sony VAIO de 13,3” Intel Core i5 2410M 2,3 GHz, 4 GB de RAM, 500 GB de disco duro, peso 1,75kg, que a día de hoy todavía está operativo. Un auténtico survivor teniendo en cuenta el trajín que le he dado. Si hubiera tenido más presupuesto no habría buscado una máquina más potente, pero sí una más ligera.

Memoria

Personalmente creo que es un disparate viajar con toda este circo a cuestas y no llevar una buena rutina de Copias de Seguridad. Y más si tenemos en cuenta que 1Tb sólo vale 60€. A parte de la copia en el disco duro del portátil, viajaba con 2 discos duros externos WD de 1Tb cada uno. Durante el viaje uno de ellos falló así que en India compré un Toshiba de 1Tb también. Uno de los discos duros SIEMPRE iba conmigo en la mochila pequeña. El otro siempre iba en la mochila grande (bien protegido de golpes).

SIEMPRE HAY QUE TENER 2 COPIAS DE SEGURIDAD. A veces da mucha pereza, lo sé, pero piensa en cómo te sentirías si perdieses todas tus fotos de un viaje como éste...

Calibrador

Un Calibrador de Pantalla es un dispositivo que ayuda a garantizar que los colores se visualicen correctamente en el monitor. La necesidad, o no, de este dispositivo depende de lo importante que sea para ti que los colores se visualicen correctamente. Para mí sí es importante. Mi pantalla, por ejemplo, tiende por defecto a los azules y el calibrador re-equilibra este desfase. Así sé que los ajustes que haga en mis fotos se ajustan al “máximo” a la “realidad”.

Calibrador X RITE eye-one display 2

Calibrador X RITE eye-one display 2 / No es un gadget barato pero sirve para “toda la vida”.

Software

Tal como esta planteado este Blog (y dada mi incapacidad de ser más duro en mis cribas) cada post acaba tiendo muchas imágenes. Plantearme el proceso de ajuste/retoque con Photoshop sería inviable (tardaría demasiado tiempo) así que apuesto fuerte por Ligthroom, llevándolo al límite, y sin tener que pasar por Photoshop casi nunca.

Lightroom

Este programa es una bendición de los dioses. Sin este software me habría sido imposible llevar el blog a este nivel y con esta peridiocidad. No sólo es su excelente workflow (flujo de trabajo) sino que también ando enamorado de su capacidad de organizar mis catálogos de fotos, de lo fácíl que me hace la selección y la exportación posterior. Y para colmo tiene una buena integración con Photoshop y es muy fácil gestionar las copias de seguridad.

InDesign

Es el programa que he usado para la infografías del blog y toda la parte gráfica en general.

Photoshop

Lo uso como asistente, puntualmente para trabajar elementos menores que montaré en InDesign o en alguna foto en concreto que haya algo que retocar.

Que no haya mal entendidos, yo empecé a hacer ajustes con Photoshop mucho antes que con Ligthroom, e indiscutiblemente Photoshop es una herramiente infinita y muy potente, y me encanta. Pero es un tema de tiempo y espacio. Tiempo porque como me meta a trabajar una foto me puedo quedar media hora en ella o más. Espacio porque un PSD con múltiples capas ocupa una barbaridad, mientras que el RAW con su archivo sidecar ocupan muchísimo menos.

3. Extras

Biblioteca

Me lo había recomendado Dave, viajero y amigo, y tenía claro que me lo lleva a mi aventura. El Kindle (libro electrónico)  que me regalaron mis amigos por mis 30 años ha sido un genial compañero de armas y la excusa perfecta para llenarlo de libros en inglés y dar el salto a la lectura fluida en la lengua de Shakespeare.

Han salido un montón de versiones nuevas muy modernas todas ellas, pero han perdido un valor fundamental de los viejos modelos: mi batería dura semanas, mientras que los nuevos duran pocos días. Si te compras uno estate atento a este detalle.

Discoteca

El Sr. Steve Jobs debe revolverse en la tumba cada vez que comento que todavía ando con un Ipod de hace 6 años.

Soy un junkie musical y veo el mundo como un videoclip, así que salir de viaje sin mi música es andar medio cojo. Teniendo en cuenta los cientos de horas que pasarás entre esperas y autobuses, si puedes, llévate algo de música.

Filmoteca

También soy un junkie del cine, pero al iniciar el viaje, decidí dejar atrás mi pequeña Filmoteca (disco duro WD 500Gb) en casa para centrarme en la ruta.

Al cabo de 5 meses, cuando mis padres vinieron a Bangkok, les supliqué que se lo trajeran. Hay muchos días en los que necesitas desconectar de todo, o simplemente darte el gusto de ver una buena peli. A más a más, me he cruzado con otros viajeros cinéfilos y hemos podido cambiar cromos.

Móvil

En casi cada país al que llegaba siempre me hacía con una tarjeta SIM local. Son muy baratas y si llevas ya de casa un móvil libre, es perfecto para salir del paso haciendo una reserva si sabes que vas a llegar tarde a una ciudad, o también para quedar con otros viajeros on the road.

otros

No te olvides de una libretita y del boli bic de rigor para tomar notas, pasar el email a alguien, o mil cosas más. Un Pendrive USB también acaba siendo muy útil.

4. Documentación

Puesto que esta mochila era la que siempre llevaba a cuestas (excepto cuando estaba cerrada bajo llave en la habitación o la taquilla) es aquí donde llevaba el dinero y los documentos importantes. Durante el viaje va a haber mucho trajín así que lo mejor es llevar todos estos documentos juntos y bien protegidos dentro de una bolsa/sobre/carpeta impermeable y bien cerrada.

Documentos Importantes: Pasaporte – Tarjetas de Crédito – Póliza de Seguro – Carnet de Vacunación. 

FAQ/4 El Secreto: ¿Cómo viajar mucho por muy poco?

Para hacer un viaje como éste se necesita dinero, no te voy a engañar, pero la gente se sorprende, y mucho, cuando les digo que la media del gasto diario (incluyendo TODO) es de 24€. Y se sorprenden mucho más cuando les comento que en India viajaba (incluyendo TODO) por 300€ al mes.

Para hacer un viaje como éste se necesita dinero, pero no tanto, y desde luego muchísimo menos del que muchos gastamos viviendo el día a día de nuestras vidas.

Y no hay secretos ni fórmulas mágicas. Yo, por principio, minimizo en mi confort para maximizar en experiencias. Duermo en la habitación más barata y sin baño, viajo en el bus local y me trago las colas que hagan falta para comprar el billete de tren sin intermediarios. Siempre como en la calle banquetes sencillos pero no menos suculentos, y ando tres manzanas de más hasta encontrar la cerveza a un precio razonable. Ahorro para gastarlo buceando en islas paradisíacas, para pagar el coste de un trekking al Campo Base del Monte Everest, y para seguir viajando más y más y más…

Otro Mito al uso reza desde la distancia -y la ignorancia- que viajar con recursos limitados implica vivir experiencias limitadas; que el que tenga más dinero podrá pagárselo todo, y que el mochilero está atrapado por su presupuesto ajustado. Y es cierto, pero es falso. Falso porque olvida que muchos de los grandes momentos de un viaje -y de tu vida- no se compran ni se pagan ni con todo el oro del mundo. Viajar barato me forzó a compartir el asiento espachurrado con la gente del país, a comer como ellos, a dormir como ellos, y en ese estar con ellos y como ellos -a pesar de la barrera del idioma- saltaron las chispas que hacían que muchos de mis días mágicos hubieran girado tan sólo alrededor de las personas. Nada de templos, nada de paisajes, nada de nada, sólo la calidez y la complicidad de la gente.

Celebrando el Durga Puja a los pies del Taj Mahal en Agra, India

Compartiendo tiempo y espacio con ellos, te vas adaptando al país, te acabas moviendo como ellos, se te pegan sus dejes y sus expresiones, y en última instancia aprendes a tratarlos a su nivel, con la brusquedad o la suavidad al uso local. Y lo mejor de todo, es que ellos lo reconocen y te reconocen.

Vamos allá pues con los 5 puntos dónde puedes optimizar tus recursos recordando antes la ley máxima absoluta:

Paga siempre precio local, y si no lo sabes: pregunta, pregunta y pregunta.

Mis dos primeros días en un país me los paso preguntando el precio de todo a todo el mundo y al tercer día ya suelo tener una idea bastante precisa de lo que vale un plato de comida, un trayecto en bus de 5 horas y una habitación, las galletas y la cerveza. A partir de este punto no pagaré 10 si sé que eso suele valer 5, aunque por supuesto parto de la base que es muy probable que por ser extranjero me acaben cobrando 6. No pasa nada, es inevitable acabar pagando la tasa del 10-20%, pero es inaceptable pagar la del 50-100-200% sólo por tener cara de merluzo.

1. Transporte

“Viaja como si fueras uno de ellos.”

Pregunta típica: ¿Cómo te mueves?. Respuesta obvia: Como ellos. No hay más secreto. El mundo entero se mueve. A nivel intercontinental, a nivel estatal, a nivel regional, a nivel comarcal, etc… Y la mayoría de este mundo que se mueve tiene pocos recursos. Si ellos pueden llegar a cualquier destino tú también podrás.

Yo me lo tomo como un juego, como un pequeño reto diario sin más. Muy pocas veces he tomado un taxi y dentro de una ciudad, sea Jakarta, Delhi o Ho Chi Minh City, me muevo con transporte público que sin ser obvio no es difícil. Siempre en bus de línea. Siempre intentando comprar mi billete directamente y sin intermediarios que cobran por hacer lo que yo ya sé. ¿Los billetes de tren? Más de lo mismo. En India no es sencillo la primera vez, pero cuando has comprendido la lógica, es razonablemente fácil.

Un bus para Hsipaw

¿Y el avión? Yo escogí viajar lento, sin prisa pero sin pausa, y al final del viaje, he gastado muy poco en aviones, muy poco. Porque viajé en bus, en tren y ferry. ¿Y el ferry? En Indonesia pasé un par de noches durmiendo en cubierta, pero me ahorré un dineral en el equivalente a un vuelo de avión entre Flores y Sulawesi.

Lo más fácil es siempre tirar de Taxi o Tuk-Tuk o Rickshaw, o alquilar un chófer, pero lo más barato es siempre tomar el transporte público local. La diferencia entre ambos no son sólo los 5 minutos que tardas en encontrar ese bus; la diferencia aplastante está en el precio que pagarás y lo mucho que seguirás viajando si sigues ahorrando.

2. Comida

Hasta los 20 años no comía ensaladas, muy pocas verduras, y casi de nada. Era un mocoso escrupuloso y llegó un momento en el que hasta me daba vergüenza decir eso del “no me gusta”. Así que un buen día decidí que comería de todo sistemáticamente, me gustara o no. Al cabo de 3 meses ya estaba curado de mi tontería.

Durante el viaje siempre comí en puestos locales o en la calle. Cosas que estaban riquísimas y que valían muy poco. Muchas veces entraba en el restaurante, no entendía la carta, no entendía al camarero y entonces miraba el plato del señor de al lado para pedir lo mismo. ¿El qué? No lo sé. Pocas veces comí en restaurantes para turistas (Alguna hamburguesa y alguna pizza cayó. En Delhi fui a un McDonalds.) porque era mucho más caro pero no necesariamente más bueno. Comí gusanos fritos en Kentung, panel de abejas con abejas en escabeche en Ban Lung, y tripas de buey medio crudas en Bajawa, y aquí sigo… ¡De una pieza!

Mis desayunos en Yogyakarta, Indonesia

Comer local es muy barato. Es seguro porque apenas tuve ningún problema (salvo unas diarreas en Kolkata por comer fruta de la calle que no pelé yo mismo). Por comer que no quede, que siempre por 1€ te puedes dar un buen atracón. Hay países más sosetes (Myanmar o Camboya) y otros más variados (Tailandia o Vietnam) pero en general todo sabe rico y alimenta.

Al final lo único que tienes que tener en cuenta es que las cosas estén bien cocinadas (lo están), pelarte tú la fruta (en Tailandia puedes comer fruta en la calle riquísima y segura. En India NO) y  que el agua sea siempre embotellada. Fácil ¿No?

3. Alojamiento

Siempre la habitación más barata, con baño compartido y ducha fría. En dormitorios compartidos si el país es más caro (Malasia). Compartiendo con otros viajeros con los que hubiera sintonía para abaratar costes. Haciendo noche en algún aeropuerto (Bali) o viajar en buses, ferrys o trenes nocturnos.

Siempre con la guía como referencia (muchos albergues que aparecen en las guías suben los precios y bajan la calidad) para saber por dónde empezar a buscar. Cuando buscaba compañía me iba a lugares súper-turísticos, cuando estaba a gusto a solas, me iba al hotel cutre frente a la estación de autobuses.

De crucero por los mares de Indonesia

Algún lujo me di, pero para mí el lujo ya era el viaje en sí. La cama lo de menos, y a veces apostando por lo peor me topé con alguna habitación cochambrosa de tintes épicos.

Otra buena opción para ahorrar dinero en el alojamiento es la comunidad CouchSurfing. ¿Que no sabes lo que es? Pásate por la FAQ/8.

4. Alcohol

“Los abstemios viajan más porque ahorran más. Así de claro.”

Una cerveza al atardecer en Labuanbajo, Indonesia

Desde el primer día tomé nota de mis gastos en alcohol. Por curiosidad, por cuantificar mis vicios, vestigios de mi moralidad católica y de mi sentimiento de culpa disimulado tras la tacañería catalana. Y bebí poco, sólo cerveza (un gintonic en Singapur y alguna copa de más en Bangkok) pero aún así el alcohol, comparado con la comida es carísimo.

“Así que niños y niñas, no me beban y viajen más.”

Yo por mi parte, seguiré sin renunciar a mi cervecica fresca al final de una larga jornada, con mi buena música y una hoja en blanco frente a mí, tomándome un trago largo mientras me pregunto qué diablos voy a contar hoy.

5. Actividades

La aventura y las experiencias intensas no necesariamente se encuentran a golpe de talonario. La gente que sabe -yo los he conocido- encuentran las historias y las lecciones de humanidad charlando con las prostitutas de Bangkok, haciéndose amigos de los pescadores de Phu Quoc o dejándose llevar por la vida underground de Kathmandú.

De camino al Cho La Pass cerca del Monte Everest, Nepal

Visitar templos y ruinas es caro comparado con un plato de comida. Hacer un trekking por la jungla es muy caro comparado con un plato de comida. Y de bucear entre corales y aviones de la segunda guerra mundial ya no te digo…

Yo quise jugar a ambos juegos porque quería y “podía”, pero si quieres y no puedes, no te apures. Ahorra tu dinero para vivir la experiencia y seguir viajando mientras te ZAMBULLES (nótense las mayúsculas) en la vida de los millones de personas únicas que pueblan este mundo.

FAQ/5 Presupuesto: Hablemos de Dinero

1. Los Números Gordos:

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2. El Gasto Diario:

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3. Ránkings para viajar barato:

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4. Información por Países:

Y si quieres más información detallada…

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5. ¿Cómo se controla el gasto?

Parece muy obvio, pero la mejor manera de que no se descontrole nuestro presupuesto y nuestros gastos es controlándolos. A mejor control-seguimiento, mejor optimización de nuestros recursos. Estoy absolutamente seguro que de no haber llevado el registro diario durante todo el viaje, el resultado final hubiera sido mucho peor.

Al final es relativamente sencillo: Una hoja de cálculo en la que anotar las salidas de dinero, los cambios de moneda -si sacamos el dinero de una cajero- y luego los gastos por partidaspor ejemplo: comida, transportes, alojamiento, actividades, cañas, material-. Con medias diarias para ir comprobando que seguimos dentro de nuestro presupuesto y para que no haya sorpresas desagradables.

Así que lo tengo clarísimo: El próximo viaje que haga volveré a llevar las cuentas día a día, partida a partida, administrándome bien para poder viajar mucho más.

FAQ/6 Falacias: ¿Viajar solo o en compañía?

A menudo se presenta esta elección como una encrucijada, como blanco o negro, como una lucha de opuestos. Como si ambos caminos fueran excluyentes, cuando en realidad son uno el complementario del otro.

Yo viajé solo porque esa fue mi elección, porque tenía la incierta certeza de que las cosas buenas que vendrían serían muchas más que las malas que pudiera cruzarme por el camino. Pero que viajara solo no significa que lo estuviera. Cuando digo que viajé solo quiero decir que no viajé con nadie conocido, lo que a su vez implica que viajé con toda la buena gente que conocí por el camino. He ahí la primera falacia; los que viajamos solos no siempre estuvimos a solas.

“El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.” Arthur Schopenhauer

La segunda falacia es más sencilla pero requiere más esfuerzo neutralizarla porque la tenemos metida muy adentro: la soledad como absoluto no existe, cuando no estás con nadie estás contigo mismo. Y sí que a veces te puedes sentir desamparado y aislado ¿Pero nunca has sentido lo mismo aún estando rodeado de mucha gente? ¿Incluso entre amigos y familiares? Seguro que sabes de lo que te hablo… y eso, a fin de cuentas, lo que nos dice es que en el fondo la sensación de soledad reside en nuestro interior. A cada uno lo que lleve dentro, a cada uno lo que le cueste mirarse al espejo. Los demonios y las debilidades las lleva cada uno a cuestas, de ti depende presentar batalla o huir. Se dice rápido pero se tarda un poco en superar la angustia -no sé si natural o social- de estar a solas viajando sin billete de regreso ni planes de futuro a la vuelta –yo creo que tardé como unos dos meses en este viaje, y a los siete tuve una recaída, pero era precisamente sobre esa brecha de incertidumbre sobre la que quise viajar.

¿Motivos para emprender una aventura de estas características? Muchos, pero para mí crecer fue uno clave. Recomiendo encarecidamente hacer una viaje solo y durante mucho tiempo. Porque no te ves lo mismo a la primera semana, que al primer mes, que a los siete que a los quince. Es un proceso lento y laborioso que exige paciencia y atención. Y que exige no sólo mirar hacia adentro, sino mirar también hacia a fuera, y es ahí donde el viaje se convierte alimento para seguir creciendo. Tus “grandes problemas” se vuelven más y más pequeños, y aunque te duelan lo mismo, te quejas mucho menos. Hay que estar despierto, hay que estar atento a lo que pasa dentro y a lo que ocurre fuera. Siempre sentí que viajé tan lejos para acabar volviendo a mí.

“La soledad hace madurar lo original, lo audaz e inquietantemente bello, el poema. Pero también engendra lo erróneo, desproporcionado, absurdo e ilícito.” Thomas Mann

Y ni todo son virtudes en esta oda velada a la soledad, ni el desamparo es el único peaje a pagar. Este proceso es también un juego de malabarismos. A falta de puntos fijos, y con nuestras antiguas certezas desmoronándose bajos nuestros pies, se pierde fácilmente la perspectiva y también te puedes perder tú en el camino. Pero no te angusties que para eso están los tuyos, los que te recuerdan cómo eras y cómo eran las cosas antes de que partieras. Los recuerdos son tramposos y para eso necesitamos de buenos amigos que nos ayuden a matizar. Yo los eché mucho de menos y cuando los necesité los tuve siempre a la otro lado de la pantalla. Váyanse solos de viaje, pero no se olviden de meter a unos cuantos buenos amigos en la mochila, que también los van a necesitar.

“No es difícil llorar en soledad, pero es casi imposible reír solo.” Dulce María Loynaz

Y sí, muchas veces me hubiera gustado compartir muchos momentos con ellos o con otros viajeros, pero no había nadie más en la cima de Gunung Sibayak, ni en aquel amanecer en Bayon. Y sí, muchas veces me miraron como un loco porque me reía solo en el autobús. Y sí, viajar sólo exige su peaje, como todo en la vida, pero si mantienes el norte acabas llegando antes o después, y el camino por si mismo ya sabe recompensa.

El que ha viajado solo no es ni mejor ni peor, pero ciertamente ya es libre de escoger, y escogerá con criterio porqué tendrá en qué basarse: probó ambas maneras el tiempo necesario para conocerse a sí mismo y saber lo que le sienta bien –y lo que le sienta mal-. Es más libre porque se conoce mejor, porque aprendió a mentirse un poco menos. Si nunca viajaste solo tengas claro que en realidad no escoges, sigues en tu zona de confort y esa es una opción perfectamente válida que no discutiré porque yo ya la asumí en el pasado, la asumo en el presente y sé que la asumiré en el futuro. Lo importante es ser honesto con uno mismo y ser consciente de los motivos de nuestras elecciones. Engañarse a uno mismo emborrachándose de miedos o de mil excusas verdaderas es siempre lo más fácil, pero a la larga siempre pasa factura. No dejes que te pase a ti.

Y pasan los días y ocurre una cosa curiosa: que cómo ya no eres adicto a la compañía ya no tienes que meterte un chute de gente a cualquier precio -ni soportar a insoportables-. Tras el viaje sigo siendo adicto a las personas, pero no a cualquier tipo de personas, sólo a las buenas personas. Me gusta la gente, me suele caer bien todo el mundo, pero como ya me quité la dependencia ahora sólo me junto con quien me sienta bien. Y cuando intuyo que una persona tóxica merodea cerca me doy la vuelta a riesgo de quedarme solo. Aunque en estos casos, quedarme solo y apartado de ellos, ya no es un riesgo, créanme que sabe a bendición.

Reza el dicho popular que “más vale solo que mal acompañado”, a lo que yo respondo que “más vale bien acompañado que solo”.

Como comentaba al principio, no se trata de escoger entre viajar solo o con compañía. No son opuestos, son complementarios. De hecho, ambos estados forman una secuencia, un ciclo de lo mejor de ambas opciones. Viajar solo es en última instancia estar a gusto con uno mismo hasta que la siguiente buena persona se cruce en nuestro camino y estemos listos para ofrecerles lo mejor de nosotros. Viajar con una persona es en última instancia cosechar y compartir nuevos puntos de vista para crecer y volver a saborearlos a solas cuando ésta nos dejé de nuevo para seguir su camino.

Darle la espalda al mundo me parece un disparate, pero dártela a ti mismo se me antoja como una lenta muerte en vida. Sé valiente. Deja ya tus miedos atrás. Y si esto es con lo que sueñas por la noches pero no tienes con quien viajar, échate la mochila a cuestas y cruza ya el umbral de tu puerta. El mundo entero te está esperando y es posible, que al final del camino, también encuentres algo dentro de ti.

FAQ/7 Las Rutas: ¿Cómo me las preparo?

¿Cómo escoger un camino cuando todas las rutas son posibles y en todas nos esperan maravillas por descubrir? Nada más personal que el método para escoger un Destino y preparar una Ruta.

A continuación os cuento cual usé -y fui depurando- durante 20 meses de viaje.

1. El Destino

Trazado de las rutas aéreas

Elegir destino es algo así como elegir pareja: Por mucho que afines en tu elección nunca puedes estar seguro al 100% de haber acertado de antemano, y de hecho ahí está gran parte de la gracia del asunto.

Aún así, solemos tener bien claro que hay cosas que no nos gustan, o con las que no nos sentimos cómodos, o que sencillamente no son para nosotros en este momento concreto. Vamos allá con 5 puntos a tener en cuenta para elegir correctamente nuestro destino ideal:

[faq-toggle title=”A/ ¿Qué estoy buscando?” color=”gray”]

¿Empezar por aquí? Obvio ¿Verdad? Pues no veas la veces que me he encontrado con gente decepcionada con un destino porque no era lo que andaban buscando. A ver, que sorpresas nos las llevamos todos -faltaría más, que aburrido sería viajar sino fuera así-, pero si lo que te apetece es relax vete a una playa al sur de Tailandia, pero no te embarques en un viaje por las carreteras de Laos. Y si lo que quieres es disfrutar de la naturaleza desbordante y variada, no te pases por Singapur, Bangkok o Saigón, a lo mejor Sumatra te da más juego.

Piénsate bien qué es lo que realmente quieres y te apetece, y olvídate de lo guay que sería poder contar historias de aventureros cuando lo que realmente quieres es descansar, y viceversa. Al final el mejor destino siempre es aquel que encaja contigo mismo en el momento de la vida en que te encuentres.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”B/ Temporada” color=”gray”]

Lo primero que pregunto cuando alguien quiere alguna recomendación sobre un destino es ¿En qué fechas vas?

Te lo puedes pasar genial en todas partes, independientemente de lo que ocurra, pero sencillamente es un engorro viajar por el sudeste asiático o por India en plena época de lluvias. No te digo nada de hacer trekkings por Nepal en invierno… Estate atento y haz un poco de investigación por Internet o través de las guías de viajes (son 5 minutos).

Éste fue sin lugar a dudas uno de los condicionantes que más marco mi ruta. Acerté bastante menos en Sri Lanka donde me comí de lleno unas lluvias infernales precisamente por no haber consultado. Podría haberme esperado unas semanas y disfrutar mucho más del país, pero pagué mi torpeza no pudiéndole sacar todo el partido al destino.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”C/ Presupuesto” color=”gray”]

Que en esta vida le damos una importancia desmesurada al dinero lo sabemos todos, pero claro, los que andamos con recursos limitados no tenemos otra opción.

¡Ya me hubiera gustado viajar 3 meses por Australia! ¡O regalarme 4 semanas en el Tibet! Pero he aquí el dato: eran lugares carísimos para mi presupuesto de mínimos así que pospuse ambos destinos hasta un futuro más boyante. Y no pasa nada: viajé durante 5 meses por India gastando apenas 1500€ y viviendo experiencias increíbles.

También se da el caso de gente que viaja en coche al país de al lado para no gastar mucho y acaba dejándose la bolsa y la vida en peajes, gasolina y hoteles baratos que no lo eran tanto.

Los precios varían de año en año, y dependen de muchos factores, pero para eso las guías de viajes tienen estimaciones, y para eso un servidor tiene una sección llamada Rutas de Viaje donde detalla precios -aunque al cabo de un par años estén desfasados, lo sé…-.

Así que -aún repitiéndome más que el ajo- te digo lo mismo de siempre: infórmate -guías, blogs, internet, …-, pregunta a otros viajeros, y llévate siempre más dinero del que hayas estimado -para ir más tranquilo o para darte un capricho-.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”D/ Tiempo & Tamaño del país” color=”gray”]

Para gustos los colores y para viajar lo mismo. Cada uno que haga lo que crea que más le conviene, pero mientras más viajo más claro tengo que hay que acotar, que quien mucho abarca poco aprieta.

¿Cuánto tiempo crees que sería necesario para hacerse una buena idea de España? ¿Un mes, dos? ¿Y todo Europa…? ¿Cinco, seis…? Pero claro, cuando uno tiene 3 semanas de vacaciones y quieres visitar Indonesia, quiere visitar TODA IndonesiaSencillamente imposible.

Mi filosofía es la siguiente: si tienes tres semanas y quieres visitar Indonesia, no lo dudes: ¡Viaja a Indonesia! Pero coge un mapa, compárala con España -o con tu país de origen- y verás que si la quieres ver toda puede que te pases todo el día a la carrera, viendo sólo lugares súper turísticos y sin poder saborear el alma del país con calma.

Si no tienes todo el tiempo del mundo no pasa nada: Acota, acota y acota. Viaja tres semanas por Sumatra -podrías pasarte cinco tranquilamente sin aburrirte un minuto-, o por Bali y Nusa Tenggara. Pero no quieras verlo todo porque te gastarás un dineral en transporte viajar lento es viajar barato y al final habrás dejado pasar lugares increíbles que estaban justo a la vuelta de la esquina.

Yo siempre pregunto lo mismo cuando sale este tema a la palestra: ¿Ver un resumen de los mejores 15 minutos de una gran película -pongamos “El Padrino”- equivale a ver la película entera? Ni en broma…[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”E/ Actualidad & Seguridad” color=”gray”]

Por si no lo sabías, Barcelona es una de las ciudades del mundo con peor fama por lo que a los carteristas y trileros respecta. Aquí roban mucho, muchísimo, a los turistas y viajeros que vienen sin informarse sobre esta lacra.

Curiosamente los lugares por los que pasé me parecieron muy seguros, y en los que no me lo parecieron -todas las grandes ciudades de noche, de entrada, imponen respeto- no me arriesgué a andar borracho, una vez caída la noche, paseando mi cámara fotográfica y las joyas de la herencia de la abuela.

Un poco de sentido común: de entrada no hagas en el extranjero lo que nunca harías en tu país. Infórmate leyendo los apartados de seguridad de las guías -tienden a ser conservadores, a veces incluso paranoicos, pero casi mejor así- y haz un poco de búsqueda por internet sobre la situación actual del país.

Hay mucho cafre más chulo que un 8 que se va a zonas de conflicto como quien se va de postureo a Tailandia. Recuerdo de otro chico que iba por Egipto con una tienda de campaña que plantaba junto al río, hasta que un día un local le comentó lo de los cocodrilos gigantes del Nilo de 5 metros que literalmente se zampan a gente… Demasiado cafre más chulo que un 8 que se arriesga cometiendo imprudencias que un local nunca cometería, y luego, claro, ocurren cosas desagradables

Las cosas como son: el mundo está lleno de buena gente, es un lugar seguro siempre que sepas comportarte y tendemos a tenerle miedo a destinos porque “al amigo del amigo del amigo” le pasó no sé qué.

La ignorancia es la madre del miedo, así que infórmate bien, no hagas el cafre y sé valiente -que no temerario- a la hora de escoger tu destino. Arriesga un poco y sal de tu zona de confort. Es precisamente ahí cuando empieza la aventura de verdad y cuando el viaje se transforma en crecimiento y conocimiento.[/faq-toggle]

2. El Método

¡Qué difícil hacerse una idea de un país aún habiéndolo visitado! ¡Y qué difícil aún más hacerse a la idea de un país sin tan siquiera haberlo pisado! Para preparar un país yo utilizo la Aproximación en Espiral, acumulando información progresivamente, de lo más típico y tópico -grandes polos turísticos- hasta los rincones con perfiles menos espectaculares -pero no menos interesantes-, al final todo suma. Poco a poco voy ubicando el país, tomándole la medida y cruzando información procedente del máximo de fuentes posibles.

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Dándole vueltas a mi objetivo desde el máximo de ángulos posibles a medida que me voy acercando a mi destino y voy configurando mi conocimiento virtual del país para, una vez allí, poder improvisar con conocimiento de causa y minimizando torpezas. Lo creas o no, al final la Ruta se hace sola, todo se va poniendo en su sitio y más que planificar lo que haces es disponer las piezas en el tablero para que ellas mismas encuentren su sitio.

3. Las Fuentes

[faq-toggle title=”1. La Guía de Viajes” color=”gray”]

Mi asalto a un país comienza con la compra de una Guía de Viajes. Me la leo de cabo a rabo teniendo en cuenta los 5 puntos que te he comentado en el primer apartado. Si es necesario marco -con lápiz o post-it- las páginas y las cosas que me han parecido interesantes. Y ya con una primera idea general paso a la siguiente fase…[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”2. Los Blogs & Wikitravel” color=”gray”]

Soy bloguero porque antes fui seguidor de blogueros -y lo sigo siendo-. Los buenos blogs de viaje -no todos valen, hay muchos con contenidos pobres- son para mí una gran herramienta para contrastar información, para concretar información, y sobretodo, para hacerme una idea de un lugar en primera persona, sea con los escritos, sea con las fotografías. Peinad la red, buscad a vuestros blogueros de referencia y disfrutad de esta bendición de los tiempos modernos.

Wikitravel también es una buena herramienta porque ofrece buena información sobre transportes, bastante actualizada, y también información alternativa a los alojamientos que proponen las guías.

Si quieres saber más sobre los blogueros que sigo pásate por la sección Blogs & Fotos.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”3. Panoramio” color=”gray”]

A menudo nos encontraremos con poca información gráfica sobre un lugar. O con dos lugares que parecen muy similares pero teniendo sólo tiempo o ganas de visitar uno. Hay que escoger, y hay que hacerlo con criterio, y para esto yo uso Panoramio.

Sencillamente añado un destino y la web me sitúa en el lugar con un montón de fotos -no necesariamente de buena calidad- que me ayudan a hacerme una idea más concreta de si vale la pena o no ese punto.

Insisto, para mí, sin lugar a dudas, una herramienta vital a la hora de formarme una opinión.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”4. En Primera Persona” color=”gray”]

¿Qué mejor que alguien te lo cuente en primera persona? Aquel amigo, o el amigo del amigo que hace nada estuvo allá. No seas vergonzoso y si tienes oportunidad de quedar con alguien para invitarle a un café y que te cuente mil cositas que ya vivió, disfrutó y sufrió seguro que lo vas a agradecer durante el viaje.[/faq-toggle]

[faq-toggle title=”5. Libros” color=”gray”]

Si por mí fuera intentaría leer decenas de libros antes de asaltar un país. Libros de historia, novelas, sobre religión, sobre sus artes y su arquitectura. Pero lo que pasa es que siempre nos falta tiempo. Aún así, tírate a la piscina, apaga la tele y cógete un buen libro sobre Myanmar. Que lo vas a agradecer y lo vas a saborear como si ya estuvieras allí. Y cuando finalmente llegues allá te llevarás algunos chascos, pero seguro que entenderás un montón de cosas que en la guía no están.

Ya en plan “enfermo”, lo que también hice mientras todavía estaba en Barcelona y preparaba Myanmar, fue ir a una librería de viajes, coger libros de fotografía del país, sentarme con una libreta e ir tomando nota de todos los sitios que me parecieran interesantes. Si vas a viajar durante 1 año está complicado, pero si sólo son 3 semanas está genial.[/faq-toggle]

4. Concretando la Ruta

Llegados a este punto nos hemos leído la guía de cabo a rabo, muchos libros también, todos los blogs habidos y por haber, y hasta hemos hecho el freaky en una librería durante 2 horas apuntado nombres en una libretita. ¿Y dime tú qué hacemos con todo esto…? ¡Google Earth!

Mi herramienta definitiva donde vuelco toda la información dispersa, añadiendo literalmente chinchetas en el gran mapa del mundo y contrastando los destinos con Panoramio -está integrado en Google Earth-. Es fácil de usar y es increíblemente práctico para almacenar todas estas referencias sueltas. Te ayuda a encontrar la ubicación de sitios remotos, a ubicarte mejor y por ende acabar teniendo una idea mental más precisa del país.

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¿Que cómo defino mi Ruta? Pues así, uniendo los puntos que hacen aflorar el recorrido más razonable, un simple proceso de centrifugación y estratificación de todos los factores que hemos comentado en los apartados anteriores. Combinando junglas, playas, ruinas, ciudades y también momentos de descanso. Intercalando grandes lugares épicos con exquisitos pequeños rincones anónimos.

[faq-toggle title=”Google Earth & las Rutas de Outteresting.com” color=”gray”]

País a país he ido recopilando esta información montada sobre Google Earth. Ahora puedes encontrar todas estas rutas con la posibilidad de descargarte los archivos y abrirlos en tu ordenador para empezar a trabajar en tu próximo Viaje.

Ruta China Ruta Myanmar Ruta Laos Ruta Camboya
Ruta Vietnam Ruta Tailandia Ruta Malasia Ruta Sumatra
Ruta Java Ruta Bali & N. Tenggara Ruta Sulawesi Ruta Imperio Khmer

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5. Durante & Después

Durante el Viaje…

¿Qué hubiera sido de la carretera a Namhsan sin la recomendación de Fred? ¿Habría pasado aquellas noches a la lumbre de un brasero en el norte de Laos? ¿O me habría perdido las Islas Togian de Sulawesi de no ser por la conversación con Ana?

La Ruta  -como los planes en esta vida en general- se hace para seguirla mientras nos convenga y para saltársela a la torera si se tercia algo mejor. Viajeros y viajeras, todo lo que os he contado hasta ahora está muy bien, pero está incluso mejor si sois capaces de improvisar y combinarlo con nuevos destinos y sugerencias que surjan durante el viaje.

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Sed flexibles, no os atéis a calendarios absurdos que no responden más que a nuestras histerias personales. Una de la bendiciones de la Ruta es que no hay más plan que el que tú decidas cuando te levantes por la mañana -aunque luego haya causas de orden mayor, como aviones que tomar o visados que caducan-.

Mientras viajes pregunta, pregunta y pregunta a los viajeros con los que te cruces. ¿De dónde vienes? ¿A dónde vas? ¿Y que te impresionó? Una fuente de información fresca y de primera mano que también puede derivar en “el comienzo de una gran amistad”.

[faq-toggle title=”Planeando 20 meses de viaje…” color=”gray”]

Me preguntaba un día, una muy buena amiga mía que es toda ella muy organizadora, a ver cómo me lo hice para montar un viaje tan largo y tan variado. Ella presuponía que toda la parrafada que os he contado era algo que hice para todos los países y ya desde el principio.

La verdad es que no. Sería muy difícil y cansino. El viaje lo planeé sobre la Ruta misma, atendiendo a criterios más o menos generales como las épocas de lluvias y a ir pasando por tierra -ferry en Indonesia- de un país a otro sin tener que dar muchos rodeos.

Preparar un país tal como os he contado es algo que haces en 2 tardes, ponle 3. Y luego sobre el camino vas afinando y concretando información vía internet, viajeros y guías de viaje. Tampoco nos agobiemos que no se trata de eso. Y a más a más, con el tiempo le vas pillando el truco y es por eso que Sri Lanka y Nepal los preparé desde allí mismo.[/faq-toggle]

Después del Viaje…

Seguiremos leyendo, seguiremos viendo películas y documentales, seguiremos preguntado a los viajeros con los que no crucemos haciendo cañas a la vuelta a nuestras tristes urbes grises.

Un Viaje tiene un principio pero en realidad, si viviste y sentiste el alma de un país, un Viaje nunca llega a su fin. Seguiremos soñando con la gente que conocimos, queriendo saber más sobre su historia, sobre su arte, sobre su actualidad. Ahora ya desde la distancia, separados por océanos y desiertos que nunca serán lo suficientemente profundos, ni lo suficientemente anchos como para hacernos olvidar.

FAQ/9 ¿Viajar o Bloguear?

Anekantavada es una herramienta que parió la filosofía india y que podría traducirse como doctrina del no-absolutismo. Una manera de ver el mundo como algo demasiado complejo para ser descrito y ordenado por nuestras mentes limitadas. Y es por eso que asume que una afirmación, aún siendo válida es parcial, al tiempo que deja abierta la vía para que su opuesta, también parcial, no sea menos válida.

Para mí este blog fue un lastre al tiempo que fue un impulso. Dos realidades opuestas y contradictorias que no dejan de ser ciertas. Fue un lastre porque la enorme cantidad de tiempo y energía que alimenta los motores de este engendro cada vez más complejo fueron -y siguen siendo- descomunales. Me exigieron pagar peaje. Demasiadas horas para digerir el material gráfico. Demasiadas horas frente a la hoja en blanco pensando en cómo contar lo que quería contar, pensando en qué contar cuando no sabía qué contar. Demasiadas horas puliendo los escritos para que tuvieran el ritmo y el tono adecuados. Publicar algo dos veces por semana y que ese algo no fuera menos que lo vivido.

¿Un lastre?… Tenlo claro: si blogueas dejas de viajar. Si andas ocupado armando con entrega, y casi devoción, tu universo virtual de recuerdos y reflexiones, significa que andas ausente de lo que ocurre a tu alrededor. Encerrado en tu habitación o aislado en la mesa de una cafetería repicando sobre el teclado. Mientras la vida sigue su curso y otros viajeros se reúnen alrededor de la mesa de al lado para compartir su visión de la vida o para simplemente echarse unas risas. Si blogueas no viajas.

¿Un impulso? Mucho más que un impulso diría yo. ‘Outteresting.com’ fue el motor y el motivo de que muchos días consiguiera escapar a las zarpas de la vagancia, la pereza y la desidia. Me despertaba de mi letargo, saltaba de la cama y me pertrechaba con mi cámara cruzada al pecho para echarme a la calle en busca de historias, de la vida, de imágenes. Para zambullirme, para empaparme. Porque para poder contarlo primero tenía que vivirlo. Porque para no repetirme no podía conformarme con lo que ya había visto. Andar siempre un par de calles más allá, husmear entre los callejones, colarme por la puerta entreabierta de un templo, acercarme hasta aquella esquina donde se estaba armando jaleo.

Fue en la búsqueda de una imagen mejor que la anterior, cuando la imagen en si misma dejó de ser el fin, para convertirse en el medio de vivir una experiencia más intensa, más rica, más en contacto con la realidad. Confrontarme con lo insólito como herramienta para reflexionar. La cámara entendida, no como un escudo, sino como un puente que me conectó con centenares de personas anónimas que se cruzaron en mi camino. Fue este continuo cameo con la fotografía lo que me permitió interactuar con la gente. Tener que camelármelos, no sólo para que se dejaran fotografiar, camelármelos para que decidieran posar. Y luego las risas, los abrazos y los golpecitos en el hombro, de afecto y respeto mutuo.

Y dudé cuando se me rompieron varias cámaras y no entendía porqué era tan importante para mí. ¿Era una caza enfermiza de un trofeo con el que vestir mis paredes a la vuelta? ¿Era la necesidad de aprobación de los que me seguían desde casa? Pensaba que sólo era eso, y en cierto modo lo era, pero en una proporción mucho más pequeña de lo que creí en un primer momento. Y esto lo descubrí al viajar “ciego” sin mi cámara por Sumatra y al verme luego “atrapado” con una pequeña cámara compacta en Java.

Comprobé y entendí que para mí la cámara actuaba como un imán que me arrastraba hacia momentos singulares, especiales, muchos de ellos memorables. No sólo me atraía hacia ellos, me permitía retratarlos para no olvidarlos. Pertrechado tras mis lentes veía el mundo con más detalle, mucho más despierto, atento a todo lo que ocurría a mi alrededor, desplegando mis instintos aletargados. Los rostros, con sus pliegues, sus ojos, sus tocados, sus joyas. Las ropas con sus texturas, sus colores y sus motivos. La arquitectura, el paisaje, todo ello venerado con devoción, rito pagano al Dios Anónimo de las Pequeñas Cosas. La cámara, o mejor dicho, la actitud que despertaba en mí la cámara entre mis manos, actuaba como un amplificador para mis sentidos permitiéndome saborearlo todo con mucha más intensidad.

Y no fueron sólo las imágenes… fueron los textos, los textos fueron los que más me hicieron “sufrir”. Los textos eran en última instancia mi auténtico compañero de viaje con el que compartía mis reflexiones. Era mi diario, mi espejo, eran el reflejo de mi pulso vital. Y mi visión de los textos cambio y creció al amparo de la sombra de mis lecturas. Y de entre todos ellos el gran Ryszard Kapuściński y un pequeño escrito titulado Apuntes Nómadas -¡No dejes de leerlo! Haz click aquí que me inspiró profundamente y que en última instancia acabo por configurar mi forma de afrontar el viaje:

“El viaje como descubrimiento, como exploración, como esfuerzo: viajar en busca de la verdad, no de distensión. Viajar significa para mí atención, paciencia para informarme, deseo de saber, de ver, de comprender y de acumular todo el conocimiento. Viajar así supone entrega y un trabajo duro.”

Y no digo que lo consiga, que Kapuściński sólo hay uno. Me siento más como aquel arquero que apuntando a Luna cada noche nunca logró alcanzarla pero que con el tiempo, y a pesar de las risas de sus paisanos, acabó por ser el mejor arquero de la aldea. Tampoco aspiro a ser el mejor arquero de la aldea -y no es falsa modestia, palabra de honor-, pero quiero seguir apuntando a la Luna, porque he descubierto que en el camino para llegar allá he aprendido a disfrutar y a saborear el viaje a un nivel que nunca habría imaginado antes. El viaje como “descubrimiento, como exploración, como esfuerzo” y el blog, con sus imágenes y sus palabras, como testimonio eterno de todo lo que viví.

Rutas. Sumatra, Indonesia

1. Recorrido:

Desde Medan (Sumatra) hasta Merak (Java ) / 41 días (Mayo-Junio 2012)
Medan (1) > Pulau Weh (2-3-4) > Lampu’uk (5-6-7-8-9-10-11-12-13-14-15) > Banda Aceh (15-16) > Takengon (17) > Ketambe · Gunung Leuser (18-19-20-21-22) > Berastagi (23-24-25-26) > Danau Toba (27-28-29) > Pulau Nias (30-31-32-33-34) > Sibolga (35) > Danau Maninjau (36-37-38) > Bukittinggi (39) > Trans Sumatra Hw hasta Bakauheni – Ferri a Java (40-41)

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2. Presupuesto & Gastos:

Desde Medan (Sumatra) hasta Merak (Java ) / 41 días (Mayo-Junio 2012)
Billete de avión Kuala Lumpur – Medan: 70€ / Visado Turista para 60 días (1 día de gestión) desde Kuala Lumpur: 42,50€ / Gastos Totales durante el Viaje: 689€ / Gasto medio diario: 16,80€

Cambio Julio 2012 / 1 = 11700 Rupiahs
· Precio Plato de Comida: De 4000 a 12000 Rp
· Precio Cerveza: 25000Rp (botella 660cl) / 25000Rp (lata 330cl) en Aceh
· Precio Habitación: De 62000Rp de media la noche.

3. Escritos:

01. Estoy despierto ¿Dónde estoy? Pulau Weh, Indonesia.
02. Rafis & el Taxista. Pulau Weh, Indonesia. Sección Gentes.
03. El cielo es Azul. Lampu’uk Beach, Indonesia. Sección Irreflexiones.
04. Postales. Messi 10. Carretera a Lampu’uk. Sección Postales.
05. Me siento en Ruta. Banda Aceh & Takengon, Indonesia.
06. Los Pequeños Hombres Rojos. Gunung Leuser, Indonesia.
07. No es lo mismo. Valle del Alas, Indonesia.
08. Mi primer Volcán. Berastagi, Indonesia.
09. Una velada con Baraka. Berastagi, Indonesia. Sección Irreflexiones.
10. Se les mueren las casas. Lingga & Dokam, Indonesia.
11. To mandarin or not to mandarin. Berastagi, Indonesia. Sección Irreflexiones.
12. SuperVolcán. Danau Toba, Indonesia.
13. Dos calles y cuatro esquinas. Pulau Nias, Indonesia.
14. Postales. X=Yo*(13). Sorake Beach. Sección Postales.
15. Puedo llegar cuando quiera. Sibolga, Indonesia.
16. Carreteras Secundarias. Danau Maninjau, Indonesia.

…y si lo que quieres es ver muchas fotos, date un paseo por:

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Rutas. Malasia Peninsular

1. Recorrido:

Desde la frontera de Tailandia en Bukit Kayu Hitam hasta Indonesia via KL / 26 días
Georgetown (1-2-3-4) > Kuala Lumpur (5-6-7) > Melaka (8-9) > Kuala Lumpur (10) > Cameron Highlands (11-12-13-14) > Taman Negara (15-16-17) > Kota Bharu (18) > Perhentian Islands (19-20-21) > Kuala Lumpur (22-23-24-25-26)

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2. Presupuesto & Gastos:

Desde la frontera de Tailandia en Bukit Kayu Hitam hasta Indonesia via KL / 26 días (Abril-Mayo 2012) / Visado gratuito de 90 días al llegar al aeropuerto – Pasaporte válido para 6 meses / Gastos Totales durante el Viaje: 478€ / Gasto medio diario: 18,4€

 Cambio Abril-Mayo 2012 / 1€ = 4 Ringgit
· Precio Plato de Comida: De 4 a 7 Ringgit
· Precio Cerveza: De 5 a 8 Ringgit (330cl)
· Precio Cama en Dormitorio: De 15 a 25 Ringgit

3. Escritos:

01. Te busqué y no te encontré. Malacca, Malasia.
02. Y todos tan distintos. Georgetown, Malasia.
03. Cruces, cumbres & calvarios. Kuala Lumpur, Malasia. Sección Irreflexiones.
04. Mar de té. Cameron Highlands, Malasia.
05. Esta jungla es un desierto. Taman Negara, Malasia.
06. Postales. Una vela. Gua Kepayang. Sección Postales.
07. Noches de blanco satén. Pulau Perhentian, Malasia.
08. Rojo Tono Alba. Pulau Perhentian, Malasia. Sección Gentes.
09. Las Dos Torres. Kuala Lumpur, Malasia.

…y si lo que quieres es ver muchas fotos, date un paseo por:

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Rutas. Tailandia

1. Recorrido:

Desde Bangkok hasta la frontera con Laos en Chiang Khong / 32 días
Bangkok (1-2-3-4-5-6-7) > Koh Samet (8-9-10-11-12) > Mae Sot (13-14-15-16) – ROAD TRIP  Chiang Mai / Pun Pun Farm / Mae Sariang (17-18-19-20) > Umphang (21-22-23) > Chiang Mai (24-25-26-27) > Mae Salong (28-29-30-31) > Chiang Khong (32)

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Desde Bangkok hasta la frontera con Malasia en Bukit Kayu Hitam / 16 días
Bangkok (1) > Koh Tao (2-3-4-5) > Koh Phangan (6-7-8) > Khao Sok (9-10-11) > Ton Sai (12-13-14-15) > Frontera – Bukit Kayu Hitam (16)

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2. Presupuesto & Gastos:

Primera Visita (Norte de Tailandia) / 32 días (Otoño 2011)
Visado gratuito de 30 días al llegar al aeropuerto / Gastos Totales durante el Viaje: 470€ / Gasto medio diario: 14,7€


Cambio Diciembre 2011 / 1€ = 40 Baths
· Precio Plato de Comida: De 40 a 60 Baths
· Precio Cerveza: 60 Baths (640cl)
· Precio Habitación: De 100 a 300 Baths

Segunda Visita (Sur de Tailandia) / 16 días (Abril 2011) / Visado gratuito de 30 días al llegar al aeropuerto / Gastos Totales durante el Viaje: 370€ / Gasto medio diario: 23,1€

* A tener en cuenta que los gastos de hospedaje habría que multiplicarlos por 2 teniendo en cuenta que compartí habitación con mi compañera de viaje y se abarataron considerablemente los costes.

Cambio Abril 2012 / 1€ = 40 Baths
· Precio Plato de Comida: De 60 a 80 Baths
· Precio Cerveza: De 80 a 120 Baths (640cl)
· Precio Habitación Doble: De 300 a 400 Baths

3. Escritos:

01. Día 0: Ligero de equipaje. Bangkok, Tailandia. Sección Irreflexiones.
02. El cuento de los tres cerditos. Bangkok, Tailandia. Sección Irreflexiones.
03. Bangkok: Ciudad de ríos, calles y callejuelas. Tailandia.
04. ENJOY! Koh Samet, Tailandia.
05. Lo irreal de un día real. Tailandia. Sección Irreflexiones.
06. Sr. Albert Seny i Rauxa. Mae Sot, Tailandia. Sección Gentes.
07. Los Nombres Propios. Mae Sot, Tailandia.
08. “El Doctor” Pi Jo. Chiang Mai, Tailandia. Sección Gentes.
09. El Río Line. Mae Sot, Tailandia. Sección Gentes.
10. “Be water my friend”. Umphang, Tailandia.
11. 30 Primaveras en Mae Sot. Tailandia. Sección Irreflexiones.
12. La Ciudad Hueca. Chiang Mai, Tailandia.
13. De Carpintero en Mae Salong. Tailandia.
14. BKK Siesta & Fiesta. Bangkok, Tailandia.
15. Luna verde. Koh Tao, Tailandia.
16. Anthony, no dejes de bailar. Koh Tao, Tailandia. Sección Gentes.
17. Al atardecer. Koh Phangan, Tailandia.
18. Tiina mueve el Esqueleto. Koh Tao, Tailandia. Sección Gentes.
19. Entre dos mares. Khao Sok, Tailandia.
20. Somos el atasco. Ton Sai, Tailandia.
21. Jungle Architecture. Mae Sot, Tailandia.
22. Tenía que volver. Bangkok, Tailandia.
23. Epílogo: ¡Qué Tío! Bangkok. Tailandia. Sección Postales.

…y si lo que quieres es ver muchas fotos, date un paseo por:

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Remiendos. Rantepao, Indonesia

Al final he tenido que ceder ante la evidencia: estos pantalones se caen a trozos. Voy paseando mi virginal muslo derecho a través de un tajo de más de un palmo, el último de una interminable secuencia. Los descosidos y los remiendos se cuentan ya por más de una docena, y por cada recosida se abren dos brechas más.

Algunos de estos remiendos podrían ser calificados de épicos. Auténticas obras de ingeniería, remachados cual buques de guerra de la primera contienda mundial. Otros son auténticos cantos al optimismo sin límites. Pongo por ejemplo el remiendo de Sengiggi que cerró discreta y elegantemente una fuga de casi palmo y medio en la entrepierna, la derecha también, la que siempre avanza primero. Pura fe ciega en la destreza de una costurera sin rostro que insufló nueva vida a los pantalones que tendrían que llevarme a la cima del Rinjani. Y se preguntarán a cuento de qué viene esta “Oda al traperío”.

Cuando viajas con tan poco a cuestas cada objeto adquiere una singularidad especial. Con los ojos cerrados podría cantar de carrerilla todo lo que cargo en la mochila, y con los ojos cerrados también podría recordar los momentos en los que me han acompañado. Estos pantalones en concreto ya estaban en las llanuras de Litang y durante los últimos once meses han caminado conmigo, han sudado conmigo y han dormido conmigo. Al final de cada etapa parecían listos para el desahucio, pero siempre aparecía una lavandera diligente e implacable, y por arte de magia recuperaban el color y la compostura. Aparecieron los primeros rotos y empezó el rosario de remiendos. Cada remiendo una cicatriz, y cada cicatriz una historia, un recuerdo y un pedazo de memoria plasmada en un tapiz maltrecho que vestía y lucía con orgullo.

Siempre he sentido un especial cariño por la ropa que me ha vestido y calzado. Mis padres serán testigos que esto que cuento no es nuevo, y que siempre me costó deshacerme de las cosas muy usadas. Y pienso que mi batalla contra los rotos y la defensa a ultranza de mis remiendos tienen que ver con mi visión del mundo en general, y con la visión de Mi Gente en particular.

Siempre he sentido un gran orgullo callado por el hecho de tener muchos amigos que lo son desde hace muchos años. Y cuando digo amigos, quiero decir AMIGOS. Y con los años, a los de la primaria se sumaron los de la secundaria, y a estos los de los veranos, y a estos los de la universidad, y luego vinieron los de Barcelona. Estas relaciones de larga duración no son ni puras ni inmaculadas, están vividas y gastadas, y en algunos casos también tienen algún que otro sonado remiendo. Y a pesar de eso, a pesar de que algunas hayan pasado algunas temporadas en el fondo del armario, para mí siguen siendo tan válidas como el primer día. Y si tienen remiendos mejor que mejor.

Al igual que mis pantalones los luzco con el orgullo de saber que dándose por perdidos se les puso cariño y remedio. Y ahora esos remiendos que son cicatrices pueden contar una historia que, siendo siempre distinta, siempre es la misma. Que un revés no es el final. Que mientras haya partido siempre vale la pena seguir jugando. Que nada ni nadie es perfecto e inmaculado. Y también se cuenta aquí aquella otra historia, la de que es importante aprender a saber ver y entender que hay momentos en los que hay que aceptar lo evidente. Que hay ocasiones en las que ni todas las buenas intenciones del mundo podrán remontar el resultado. Que hay que aprender a saber dejar partir. Que estos pantalones se caen a trozos y que por cada remiendo que les hago, les salen dos rotos más.