INspira/02 “Open your heart to the World”

“Life on the road was something I was raised to embrace
Me ma always encouraged us to open our eyes and hearts to the world
Make up our own minds for experience and be inspired.

I see life in angles, in lines of perspective – the slow turn of a head, the blink of an eye, subtle glimpses of magic – other folk might pass by.

Cameras help me translate, interpret and understand what I see. It’s a
simple act that keeps me grinnin’. I never set out to become anything
in particular, only to live creatively and push the scope of my
experience for adventure and for passion. They still all mean
something to me, same as most anyone with dreams. My heart
bleeds celtic blood and I magnetize the familiar frontiers. The raw
brutal cold coastlands for the right waveriders to challenge – this is
where my heart beats hardest.

I try to pay tribute to that magic through photographs. Weathering
the endless staunch for rare glimpses of magic each winter is both a
blessing and a curse I relish.

I wanna see waveriding documented the way I see it in my head, and
the way I feel it in the sea. This is a strange set of skills to begin to
acquire. This is only achievable through time spent riding waves. All
sorts of waves on all sorts of crafts. There is more time spent learning
out on the water, floating in the sea amongst lumps and swells, you
always learn something. It’s been a lifelong wise old classroom
teacher of sorts and hopefully, it always will be. Buried beneath
headlands, shaping the coast, mind-blowing images of empty waves
burn away at me.

Solid ocean swells powering through deep cold water, heavy waves
weighs in wait, coaxed from comfortable routine, ignite the
imagination, conveys some of the viny spark, whisper possibilities,
conjure the situations I thrive amongst and love to document.
We all take knocks in the process – broken backs, drownings, neardrownings,
hypothermia, dislocations, fractures, frostbite, head
wounds, stitches, concussions, broke my arm – and that’s just the last
couple of years, still look forward to getting amongst it each winter
though.

Cold creeping into your core, driving you mad, day after day,
mumbling to yourself while you hold position and wait for the next
set to come. The dark side of the lens – An artform that to itself and
us, silent workhorses of the surfing wake. There’s no sugary cliché.
Most folk don’t even know who we are, and what we do or how we
do it, let alone what they pay us for it.

I never want to take this for
granted so I try to keep motivation simple, real, and positive.
If I only scrape a living, at least it’s a living where I’m scraping.
If there’s no future in it, this is a present worth remembering.
For fires of happiness and waves of gratitude. For everything that
brought us to that point on earth at that moment in time, to do
something worth remembering with a photograph, or a scar -I feel
genuinely lucky and hand on heart say I love doing what I do. And I
may never be a rich man, or live long enough, then sadly I have a tale
or two for the nephews. And I dig the thought of that.”

···

FAQ/3 Equipo Fotográfico: ¿Qué me llevo?

Uno de los objetivos del viaje era precisamente éste: levantar, construir y tejer el tapiz de historias e impresiones que conforman este blog. ¿El precio a pagar por Outteresting.com? Muchos, pero el más patente es que, si a mis espaldas cargaba 12,5kg, al frente no llevaba menos de 9kg. 9kg que eran absolutamente prescindibles para viajar, pero absolutamente imprescindibles para mi viaje.

Si andas igual de “enfermo” que un servidor te cuento cual es el lastre con el que tendrás que cargar…

1. Equipo Fotográfico

Mochila

Sabía que la mochila era una decisión vital y recorrí todas las tiendas de Barcelona a la búsqueda de la que sería mi fiel compañera. Cuando la encontré lo primero que hice fue compadecerme de ella. La Lowepro CompuDay Photo 250 ha sobrevivido como una campeona y para mí es, sin lugar a dudas, la mejor por varias razones:

1. Me permite llevar mi ordenador portátil bien protegido.
2. El bolsillo lateral es ideal para tener acceso inmediato a la cámara.
3. Tengo siempre a mano mi botella de agua.
4. Una buena cantidad de bolsillos interiores para tener mi material bien organizado.
5. Es un buena marca, por lo tanto es muy resistente.
6. Tiene un buen tamaño para cumplir las funciones de mochila pequeña para un trekking de pocos días.

LowePro - CompuDay Photo 250

Lo único que le faltaba era la posibilidad de cargar el trípode, y lo solucioné añadiendo un par de bridas que compré en una tienda de deportes de montaña y que me cosió un zapatero. No era la solución óptima pero funcionó bien.

La cremallera grande se acabó rompiendo (y no se lo reprocho) y en India encontré sastres-mochileros que por pocas ruppias me la arreglaron hasta hoy.

Cámaras

Comencé el viaje con una CANON EOS 400D que ya tenía más de 4 años en el momento de iniciar el viaje. Aguantó 6 meses pero falló en el sur Tailandia. De allá fui hasta Kuala Lumpur –Malasia- y me hice con una CANON EOS 600D. A partir de ese momento empezó “El Misterio de las Cámaras Rotas”, tres meses de reparaciones y nuevas compras, mucho dinero gastado y mucha frustración.

Cámara Canon EOS 600D

En este proceso me hice en Jakarta -Indonesia- con una CANON PowerShot G12 (cámara compacta que dispara en formato RAW) para salir al paso de Java (estoy muy satisfecho a pesar de las limitaciones) antes de volver a Kuala Lumpur y usar la garantía para reparar la reflex.

Cámara Canon PowerShot G12

Completé el viaje con la G12 y la EOS 600D, de la cual debo decir que no estoy del todo satisfecho: hace unos cielos bastante asquerosos cerca del sol y el polarizador me da unos colores pasadísimos. La aguantaré porque no tengo más remedio (presupuesto) pero no la recomendaría.

[faq-toggle title=”El Misterio de la Cámaras Rotas…” color=”gray”]

En el espacio de 3 meses 4 cámaras réflex se me fundieron. Llegué a comprar dos EOS 600D y una G12 para salir al paso de Java. Llegué a viajar por Sumatra durante dos semanas con 2 cámaras nuevas en la mochila, con la caja y todo, sin poder tomar ni una foto.

Cuando en el servicio técnico de Canon en Jakarta me mostraron el interior de mi cámara no me lo creía: la placa madre estaba toda corroída y había hasta hongos. El motivo era la entrada de agua abundante y la garantía no cubre eso. La reparación era un 60% del precio original de la cámara. El diagnóstico de la otra cámara en el servicio técnico de Canon en Kuala Lumpur era el mismo, pero aquí tuve suerte y sólo me cobraron un 20% del precio original de la cámara (aunque el técnico me confesó que tendría que haber sido más, ventajas de ser hacerse el simpático).

Busqué en todos los foros habidos y por haber y sólo encontré una referencia al sudor como causante de problemas similares. La gota de sudor (aquí la humedad roza el 100% en muchos lugares) entraba por el dial y a partir de ahí la cámara estaba perdida.

La solución era muy fácil:
1. Comprar un visor extensor (EP-EX15II).
2. Llevar siempre en la muñeca un pañuelo para secarme la frente.
3. Poner una bolsita de gel de silicatos en la mochila para evitar humedades.
4. Estar muy atento.

Proseguí el viaje, estuve en junglas, playas, volcanes, los himalayas y no volví a tener ningún problema.[/faq-toggle]

Lentes

Canon EF-S 17-55mm f/2.8 IS USM // Es mi objetivo base y el que normalmente uso (lo compré en 2007). Me da flexibilidad, tiene un gran calidad de imagen y es muy rápida. El principal inconveniente que tiene es su peso de 645g, pero sus resultados lo compensan con creces. Esta lente también acabaría sufriendo un percance en Agra -India- (unos niñatos me echaron polvos holi para hacer la gracieta… para haberlos matado…) Me la repararon en el servicio técnico de Bangalore y no fue barato.

Canon EF-S 17-55mm f/2.8

Canon EF 50mm f/1.4 USM // Por sugerencia bloguera del gran Ignacio Izquierdo me hice con esta lente justo antes de emprender el viaje. Es una lente fija (no hay zoom) con una calidad de imagen impresionante. Es muy poco flexible y creo que por ese motivo no le he sacado todo el partido que ofrece, pero aún así, es sacarla al ruedo y empiezan a salir perlas. Ideal para Retratos.

Canon EF 50mm f/1.4 USM

Canon EF-S 10-22mm f/3.5-4.5 USM // Compré esta lente en Bangkok -Tailandia- al 5 mes de viaje. Echaba de menos un gran angular, no sólo para los paisajes, pero sobretodo para temas de arquitectura. Fue un amor a primera vista. Al principio la lente es un poco histérica (grandes deformaciones en los márgenes) pero una vez le cogí el truco, genial. No estoy muy contento con las distorsiones en los bordes (exceso de desenfoque en ocasiones), pero aún así, me encanta.

Canon EF-S 10-22mm f/3.5-4.5

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Como habrás visto éste es un juego de lentes con muy poca distancia focal y así lo busqué. En alguna ocasión (sobretodo con animales salvajes) he echado de menos un poco más de zoom, pero trabajar con distancias tan cortas me obliga a interactuar con la gente (a pedir permiso, vaya) y para mí ésta es una de las razones por las que me encanta echarme a la calle con mi cámara. Así los días saben mucho mejor.

Trípode

¿Llevarlo o no? El trípode añade mucho peso y no deja de ser un estorbo, así que aguanté la duda hasta el último momento. Pero al final decidí llevarlo y si realmente era un problema ya lo mandaría de vuelta a casa. Pasé muchas semanas cargando con él sin darle uso, pero cuando llegaba su momento, entonces todo merecía la pena. Todo depende de cuán “enfermo” estés…

Trípode BENRO A0580F (altura max 1430mm / peso 1.2kg) + Cabeza BENRO BH00 tipo rótula. Resulta más cómodo usar una cabeza de este tipo porque es bastante rápida de ajustar.

Trípode BENRO A0580F + Cabeza BENRO BH00

Memoria

Durante la gran parte del viaje me las apañé con 2 tarjetas SDHC 8GB (vel 10MB/s) y una SDHC 8GB (vel 4MB/s) que sumaban un total de 24GB de autonomía. Puesto que los trekks máximos que realizaba no duraban más de 4 días, siempre llegaba a tiempo de volcar las fotos en el ordenador.

Solamente durante los trekkings en Nepal (hasta 17 días de marcha) compré una nueva tarjeta SHDC 32GB (vel 4MB/s) para ganar autonomía.

[faq-toggle title=”¿Velocidad en una Tarjeta de Memoria?” color=”gray”]

El precio y la capacidad de un tarjeta son factores importantes, pero la velocidad no lo es menos. La Velocidad de transmisión es clave porque es lo que te permite estar en medio de una fiesta, disparar 15 fotos seguidas y que no se te bloquee la cámara porque no da al abasto al guardar.

Yo tengo tarjetas de velocidad 10 y velocidad 4 y no hay color. Si tengo que fotografiar paisajes no hay problema con la velocidad, pero si estoy en medio de un festival con el dedo pegado al disparador, entonces sí.

Mi consejo es no racanear y esperarte un mes más si en el momento no tienes el dinero para comprar una buena tarjeta.

SDHC_Speed_Class_10.svgBusca un icono como éste para saber qué tipo de tarjeta estás comprando.[/faq-toggle]

Accesorios

Visor EP-EX15II. Imprescindible para evitar los problemas con el sudor y la cámara. (más información en “El Misterio de las Cámara Rotas”)

Canon Eyecup Extender EP-EX15 II

3 Baterías LP-E8, originales de Canon. 3 me parece un buen número y nunca me quedé sin tomar esa foto por falta de batería.

FILTROS UV imprescindibles  para la protección de las lentes (rompí 3 durante el viaje). Además llevaba un FILTRO POLARIZADOR que tuve que dejar de usar al cambiar a la CANON EOS 600D ya me daba unos resultados horribles. Una lástima…

Cable Disparador Canon que casi no usé.

Paquete de Gel de Sílice. Barato e imprescindible para prevenir problemas de humedad y hongos en el equipo.(más información en “El Misterio de las Cámara Rotas”)

Limpieza

Kit básico de limpieza de Lentes (pera de aire, toallitas de micro fibra, líquido limpiador, pincel limpiador de lentes). Para limpiar la cámara bastará con un paño de algodón y una botellita de alcohol isopropílico (el de farmacia).

2. Equipo Informático

Ordenador

Viajé con un Sony VAIO de 13,3” Intel Core i5 2410M 2,3 GHz, 4 GB de RAM, 500 GB de disco duro, peso 1,75kg, que a día de hoy todavía está operativo. Un auténtico survivor teniendo en cuenta el trajín que le he dado. Si hubiera tenido más presupuesto no habría buscado una máquina más potente, pero sí una más ligera.

Memoria

Personalmente creo que es un disparate viajar con toda este circo a cuestas y no llevar una buena rutina de Copias de Seguridad. Y más si tenemos en cuenta que 1Tb sólo vale 60€. A parte de la copia en el disco duro del portátil, viajaba con 2 discos duros externos WD de 1Tb cada uno. Durante el viaje uno de ellos falló así que en India compré un Toshiba de 1Tb también. Uno de los discos duros SIEMPRE iba conmigo en la mochila pequeña. El otro siempre iba en la mochila grande (bien protegido de golpes).

SIEMPRE HAY QUE TENER 2 COPIAS DE SEGURIDAD. A veces da mucha pereza, lo sé, pero piensa en cómo te sentirías si perdieses todas tus fotos de un viaje como éste...

Calibrador

Un Calibrador de Pantalla es un dispositivo que ayuda a garantizar que los colores se visualicen correctamente en el monitor. La necesidad, o no, de este dispositivo depende de lo importante que sea para ti que los colores se visualicen correctamente. Para mí sí es importante. Mi pantalla, por ejemplo, tiende por defecto a los azules y el calibrador re-equilibra este desfase. Así sé que los ajustes que haga en mis fotos se ajustan al “máximo” a la “realidad”.

Calibrador X RITE eye-one display 2

Calibrador X RITE eye-one display 2 / No es un gadget barato pero sirve para “toda la vida”.

Software

Tal como esta planteado este Blog (y dada mi incapacidad de ser más duro en mis cribas) cada post acaba tiendo muchas imágenes. Plantearme el proceso de ajuste/retoque con Photoshop sería inviable (tardaría demasiado tiempo) así que apuesto fuerte por Ligthroom, llevándolo al límite, y sin tener que pasar por Photoshop casi nunca.

Lightroom

Este programa es una bendición de los dioses. Sin este software me habría sido imposible llevar el blog a este nivel y con esta peridiocidad. No sólo es su excelente workflow (flujo de trabajo) sino que también ando enamorado de su capacidad de organizar mis catálogos de fotos, de lo fácíl que me hace la selección y la exportación posterior. Y para colmo tiene una buena integración con Photoshop y es muy fácil gestionar las copias de seguridad.

InDesign

Es el programa que he usado para la infografías del blog y toda la parte gráfica en general.

Photoshop

Lo uso como asistente, puntualmente para trabajar elementos menores que montaré en InDesign o en alguna foto en concreto que haya algo que retocar.

Que no haya mal entendidos, yo empecé a hacer ajustes con Photoshop mucho antes que con Ligthroom, e indiscutiblemente Photoshop es una herramiente infinita y muy potente, y me encanta. Pero es un tema de tiempo y espacio. Tiempo porque como me meta a trabajar una foto me puedo quedar media hora en ella o más. Espacio porque un PSD con múltiples capas ocupa una barbaridad, mientras que el RAW con su archivo sidecar ocupan muchísimo menos.

3. Extras

Biblioteca

Me lo había recomendado Dave, viajero y amigo, y tenía claro que me lo lleva a mi aventura. El Kindle (libro electrónico)  que me regalaron mis amigos por mis 30 años ha sido un genial compañero de armas y la excusa perfecta para llenarlo de libros en inglés y dar el salto a la lectura fluida en la lengua de Shakespeare.

Han salido un montón de versiones nuevas muy modernas todas ellas, pero han perdido un valor fundamental de los viejos modelos: mi batería dura semanas, mientras que los nuevos duran pocos días. Si te compras uno estate atento a este detalle.

Discoteca

El Sr. Steve Jobs debe revolverse en la tumba cada vez que comento que todavía ando con un Ipod de hace 6 años.

Soy un junkie musical y veo el mundo como un videoclip, así que salir de viaje sin mi música es andar medio cojo. Teniendo en cuenta los cientos de horas que pasarás entre esperas y autobuses, si puedes, llévate algo de música.

Filmoteca

También soy un junkie del cine, pero al iniciar el viaje, decidí dejar atrás mi pequeña Filmoteca (disco duro WD 500Gb) en casa para centrarme en la ruta.

Al cabo de 5 meses, cuando mis padres vinieron a Bangkok, les supliqué que se lo trajeran. Hay muchos días en los que necesitas desconectar de todo, o simplemente darte el gusto de ver una buena peli. A más a más, me he cruzado con otros viajeros cinéfilos y hemos podido cambiar cromos.

Móvil

En casi cada país al que llegaba siempre me hacía con una tarjeta SIM local. Son muy baratas y si llevas ya de casa un móvil libre, es perfecto para salir del paso haciendo una reserva si sabes que vas a llegar tarde a una ciudad, o también para quedar con otros viajeros on the road.

otros

No te olvides de una libretita y del boli bic de rigor para tomar notas, pasar el email a alguien, o mil cosas más. Un Pendrive USB también acaba siendo muy útil.

4. Documentación

Puesto que esta mochila era la que siempre llevaba a cuestas (excepto cuando estaba cerrada bajo llave en la habitación o la taquilla) es aquí donde llevaba el dinero y los documentos importantes. Durante el viaje va a haber mucho trajín así que lo mejor es llevar todos estos documentos juntos y bien protegidos dentro de una bolsa/sobre/carpeta impermeable y bien cerrada.

Documentos Importantes: Pasaporte – Tarjetas de Crédito – Póliza de Seguro – Carnet de Vacunación. 

Referentes. Serge Maheu en “Un hombre y su cámara”

Serge es otro bloguero viajero que conocí en ruta y durante 3 semanas por Laos compartimos camino, destino y obsesión: la Fotografía.

Más que hablar de él – ya lo hice extensamente en su momento – , prefiero hablar de sus respuestas, pero sobretodo de su relación con su cámara y con la fotografía como ampliación de la consciencia durante el viaje. Realmente nunca lo llegamos a comentar en el tiempo que compartimos pero suscribo letra a letra y palabra por palabra su respuesta. La cámara como órgano externo de percepción no sólo visual, también sensorial. La cámara como instrumento de aproximación y conexión con el entorno y con las personas. La cámara como punto de apoyo para transmitir y compartir un mensaje: el de la belleza en los pequeños y en los grandes detalles, la belleza en todas partes, en lo “feo” y en lo “bonito”. Serge define a la cámara como su sexto sentido, yo siempre la pienso como mi tercer ojo. Le ponemos motes distintos pero significa lo mismo.

Les recomiendo que se paseen por su blog –“El hombre y su cámara– para deleitarse con sus fotografías, pero les “exijo” que le dediquen un tiempo extra a sus videos. Sólo se me ocurre una palabra: Exquisitos.

Serge es un informático que soñó con ser fotógrafo y que recientemente ha vendido su alma al arte del video. Serge no se conformó con lo que tenía y con el “cómo lo veía” y ahora tiene y ve más cosas gracias a sus cámaras y a sus lentes, y consciente del tesoro que atesora quiere compartirlo con nosotros.

Y a continuación la micro-entrevista a Serge Maheu en “3 preguntas con sus 3 respuestas”…

1. ¿Qué significa para ti “Un hombre y su cámara”?

Al principio, cuando tuve que decidir un nombre para el blog tenía en mente “El hombre de la cámara”, en referencia a una película experimental rusa del 1929. Es una película visual, sin argumento, actores o intertítulos. Antes de empezar a trabajar con vídeo yo era fotógrafo, de modo que todo lo visual y las imágenes siempre han sido muy importantes para mí. Pero acabé cambiando el nombre por algo más simple: Un homme et sa camera” (Un hombre y su cámara).

Representa bien quien soy cuando viajo: un hombre corriente con una sola cosa importante en su mochila: su cámara. El resto es fútil. Suelo viajar solo durante semanas y meses y mi cámara acaba convirtiéndose en mi mejor amigo, mi compañero de viaje. Nunca viajaría sin ella. Es lo que me da vida y me mantiene ocupado: Nunca me aburro con una cámara en mis manos. Me impulsa a tomarme mi tiempo al observar a la gente en su día a día, mirar los paisajes desde un nuevo ángulo, o ver pequeñas cosas en las que nunca habría reparado de no ser por la fotografía. Mi cámara se convierte en mi sexto sentido.

2. ¿Qué es lo que te gusta de tu Blog?

Es un blog sobre mi propia experiencia viajando, pero poniendo el énfasis en lo que perciben mis ojos y mis lentes –fotográficas-. No creo que sea muy diferente de muchos otros blogs, pero creo que a la gente le gusta porque su punto fuerte es la fotografía y las imágenes que narran una historia. Tan solo unas pocas palabras dan soporte al material gráfico y todo esto hace que sea fácil de visualizar y comprender para el lector.

Sólo muestro las que considero mejores fotos para intentar mantener un cierto nivel de calidad. No doy muchos detalles de cómo viajar, dónde ir, qué hacer, pero quiero brindar a la gente -especialmente a mi familia y amigos- la oportunidad de viajar conmigo. Pero por encima de todo, con mi blog y el material publicado, quiero mostrarles una mejor perspectiva de lo que realmente significa viajar por el mundo como mochilero.

 3. ¿Una canción que te inspire a viajar?

Svefn-g-englar, por Sigur Rós
Cuando escucho a Sigur Rós siento que floto y que viajo por el espacio. Su música es la banda sonora perfecta para un largo viaje en bus o un trayecto en tren a través de maravillosos paisajes montañosos. Fue especialmente genial durante mis últimos viajes a Islandia, las Islas Faroe y Escocia.

Dayvan Cowboy, por Board of Canada
La mejor pieza chill-out de todos los tiempos (The best chillout musical piece, the “best ever-ever”). Las imágenes del videoclip simplemente encajan perfectamente con la música. Cuando la escucho me entran unas ganas locas de irme lejos de casa , al espacio exterior, y volver más tarde para recoger la tabla y pasarme el resto de día surfeando.

Serge, el hombre y su cámara. Laos

Una de las preguntas clásicas a las que me enfrento cada vez que conozco a alguien en este viaje es: ¿Viajas “solo”? La duda parece implicar que viajar “solo” es un “problema” o que entraña una dificultad. Y es bien cierto que viajar “solo” (siempre con uno mismo) puede ser un problema y entrañar muchas dificultades. Pero si quieren que les diga la verdad, a mi parece mucho más difícil viajar en compañía que por cuenta propia.

¿Cómo debería ser el compañero de viaje perfecto? ¿Un mejor amigo, una novia, el primo lejano con el que siempre te llevaste bien? ¿O un desconocido con el que coincidiste a bordo de un bote en la víspera de año nuevo? En mi caso, el compañero de viaje perfecto tiene nombre propio, se llama Serge y se presenta como quebecuá. Y sí, nos conocimos en una mañana a las orillas del Nam Ou mientras esperábamos que un bote nos llevara hasta Muang Ngoi Neua. Nos caímos bien desde el primer momento, pero fue ver como agarraba la cámara durante el descenso cuando entendí que teníamos algo más en común que un destino al final de la jornada. Serge era un enfermo de la fotografía, no como profesión (de momento) pero sí como pasión.

Desembarcamos en el mismo puerto y por aquello de preguntar acabamos compartiendo habitación para abaratar costes. Y durante las siguientes tres semanas fuimos compañeros de armas a través de Laos. Cada uno a su aire, cada uno a su ritmo. Sin ningún pacto de antemano, sin ninguna amistad inquebrantable que mantener ni ninguna memoria común que construir. El no ser nada el uno para el otro fue la clave. Pero la clave de las claves fue que Serge, ante la duda o la adversidad, siempre ponía las cosas fáciles.

Una boina, unas gafas y una barba son el marco de una sonrisa bonachona y unos ojos sinceros. Serge es amable ante todo, educado por definición y un tipo duro que no se achica ante casi nada. Va de frente y también tiene hambre de momentos especiales y rincones con encanto más allá del camino marcado. También para él la búsqueda de la foto perfecta es más un modo de aproximarse y conocer otras realidades que la necesidad de un trofeo que enmarcar a la vuelta a casa.

Y así fue como día tras día se fue renovando el pacto de viaje, con la puerta siempre abierta para ambos, libres de bajarnos del tren a cada momento sin rencores ni explicaciones. Y fue así como a más a más de compartir gastos, compartimos la visión del otro al final de la jornada. No la de la vida de allá, la que dejamos atrás. Sino la visión y el entusiasmo de las cosas que el camino nos fue brindando y que con nuestras cámaras y escritos intentamos desmenuzar laboriosamente para sacarle el máximo jugo al bendito Ejercicio del Viajar.

Hay mil maneras de ver mundo, no lo dudo. Y habrá mil compañeros de viaje y mil maneras de interactuar por el camino. Yo me quedo con la sonrisa, la falta de prejuicios y la curiosidad por lo desconocido como aquellas 3 cosas imprescindibles que uno debería llevarse siempre de viaje en la mochila. Serge carga a cuestas con estas tres y con 10 quilos de material fotográfico a las espaldas. El bueno de Serge, el que siempre puso las cosas fáciles, el que siempre estuvo dispuesto a llegar un poco más allá para encontrar esa foto y vivir ese momento. Serge, El hombre y su cámara.