7 Consejos & Sugerencias para tus Trekkings en Nepal. 2ª Parte

… viene del post anterior, 7 Consejos & Sugerencias para tus Trekkings. 1ª Parte

4. Equipo

La vestimenta y el equipo que vayas a llevar depende de a donde y cuando vayas a hacer el Trek. La lista a continuación hace referencia al material que utilicé para los treks del Campo Base Annapurna y Campo Base Everest en Abril y Mayo respectivamente.

Ropa

> botas de montaña (¡usadas!)
> calcetines (min.3p)
> pantalones de hiking
> camisetas de secado rápido (no algodón)
> forro polar
> leotardos
> guantes
> chaqueta
> chaleco plumón
> sandalias de playa
> gorro forro polar
> sombrero protección solar
> poncho de lluvia

Equipo

> saco de dormir (3-4 estaciones)
> mochila excursiones diarias
> linterna de cabeza
> palos de trekking
> gafas de sol
> crema solar (+50)
> cantimplora
> pastillas purificadoras

Varios

> crema de labios
> kit de aseo
> papel higiénico
> toalla secado rápido
> botiquín
> kit para ampollas
> libro i/o cartas
> bolsas de plástico
> candado

* Aviso para fotógrafos: Id bien provistos de tarjetas de memoria, hay mucho que fotografiar +  id bien provistos de baterías (cargar baterías es “caro”) y mantenedlas en caliente (bolsillos interiores) para que no se descarguen por el frío.

** Aviso para golosos: Si os van los kit kats, snickers o galletas en general, es una buena idea comprar provisiones a buen precio en Kathmandú. Ocupa poco en la mochila y durante la ruta es un capricho que se paga hasta 5 veces su precio en la ciudad.

5. Porteadores & Guías

5.1. Porteadores

Nunca me llegué a acostumbrar a ello, y con muchos que hablé del tema, me comentaron lo mismo. Cada vez que me cruzaba con un PORTEADOR cargando esos monumentales bultos, mal equipados, dejándose la salud y en ocasiones jugándose la vida, a cada ocasión sentía un punzada. El trabajo de porteador es necesario en estos valles con malas comunicaciones, pero que sea necesario no implica que tenga que ser sistemático para incluso en situaciones innecesarias. Y qué situación más innecesaria que un señor se deje la salud para llevarte tus ropitas.

Personalmente considero que si no hay un impedimento mayor de salud, cada trekker debería cargar con sus propias cosas, es un tema -para mí- Moral. “Que cada uno cargue con su mierda”, comentábamos con Vicente, de ValenciaA la contra otros esgrimían que eso generaba actividad económica y que el sueldo que recibían los porteadores era “elevado”.

Es imposible estar de acuerdo en que nuestro paso por sus valles debe generar riqueza para ellos, pero si lo que quieres es dejarte el dinero allá, hay otras formas mejores que explotar la necesidad de estas gentes para que te carguen tus ropitas: Puedes contratar a un GUÍA.

5.2. Guías

Un guía local que conozca los caminos, las plantas, las historias, las costumbres. Un guía que te permita zambullirte en la cultura Sherpa. Y si pagarle a un guía para que te muestre su cultura no te parece poca actividad económica, siempre puedes comprar artesanía local de calidad (nada de baratijas de plástico o souvenirs mediocres) que aporta un valor añadido real y que incentiva el mantenimiento de costumbres y oficios. Y si todavía te queda dinero, siempre puedes buscar una ONG que trabaje in situ por la salud y la educación de las comunidades locales, porque eso, a larga, también genera actividad económica.

Así que lo dicho, “Que cada uno cargue con su mierda” y si lo que se quiere es colaborar con el desarrollo de estas zonas hay alternativas a recurrir a trabajos forzados innecesarios, por muy supuestamente bien pagados que estén -que nunca estarán suficientemente bien pagados y sino pruébenlo en sus casas…-.

6. Permisos

6.1. Tarjeta TIMS

Disponer una tarjeta TIMS es obligatorio para todos los Trekkers. TIMS (Trekking Information Management System / www.timsnepal.com) es un registro para  tener censados y controlados a todos los excursionistas. Se pueden realizar en Pokhara o en Kathmandú. En el caso del Trekking al Campo Base del Everest también se puede realizar en in situ*. Son necesarias dos fotos de carnet, el pasaporte y una fotocopia de éste, y unas 1740Rp. * Información Mayo 2013. No está de más comprobar que esta opción sigue vigente.

6.2. Entrada Parques Nacionales

El mantenimiento y la conservación de los Parques Nacionales se financia en parte con las entradas que pagamos para su disfrute. Varían según el parque (Annapurna 2000Rp / Everest 3000Rp). En el caso del Annapurna se puede conseguir en el mismo lugar en Pokhara donde se consigue la tarjeta TIMS, y en el Everest in situ, al igual que su TIMS respectiva.

7. Disfruta

Llegamos al final y lo que pretendían ser “7 Consejos & Sugerencias” sobre temas a tener en cuenta durante tus treks por los Himalayas se han convertido en una buena parrafada, lo sé. Todas estas “verdades” no son absolutas, son aproximaciones a la espera de ser cuestionadas por otros viajeros con el afán de mejorar -espero vuestros comentarios y observaciones-. Pero en última instancia, lo que he pretendido con estos posts es intentar aclararte un poco las cosas para que te lances a la aventura.

Mi paso por los Campos Base de los Annapurnas y del Mt Everest ha sido sin lugar a dudas una de las experiencias más bellas de toda esta aventura. Disfruté como un crío de los paisajes, de los bosques, los glaciares, las nieves, del frío, de los atardeceres, y disfruté muchísimo también de las muchas horas pasadas con otro trekkers contándonos batallitas alrededor de una estufa. Espero pues, que teniendo en cuenta estos consejos puedas prepararte mejor tu aventura, evitar posibles imprevistos y concretarte en lo verdaderamente importante: ¡Disfrutar!.

¡Felices Treks!

7 Consejos & Sugerencias para tus Trekkings en Nepal. 1ª Parte

Descubrir los Himalayas recorriendo sus sendas, sus bosques y sus glaciares es sin lugar a dudas una de las experiencias más intensas que se puedan vivir. La majestuosidad de sus paisajes y sus gentes son la recompensa al esfuerzo físico realizado y dejarán sin lugar a dudas una huella imborrable en el viajero.

Pero no hay que olvidar que como toda actividad de montaña y como toda “intrusión” cultural y medioambiental, un Trek implica tomar precauciones y asumir responsabilidades, y por encima de todo, respeto máximo a los lugareños y al medio ambiente.

A continuación desgranaré algunas directrices generales que en última instancia deberían completarse con una guía de viajes o de treks especializada.

1. Salud:

1.1. Seguro de Viaje:

Los Treks al ABC (Annapurna Base Camp) & EBC (Everest Base Camp) son circuitos de montaña perfectamente trazados y mantenidos periódicamente. Los protocolos de ascensión (ver siguiente apartado)  están perfectamente definidos y la red de Lodges (albergues de montaña) es extensa. No por eso hay que olvidar que los accidentes pueden ocurrir y que no dejan de ser en lugares aislados. Por lo tanto, tener un Seguro de Viaje que cubra una eventual evacuación es indispensable. Un rescate a 4000m cerca del Mt. Everest puede costar entre 2.500$ y 10.000$, y el pago tiene que estar clarificado por adelantado. Así que no lo olvides: SÍ al Seguro de Viaje.

En este caso deberás llevar siempre encima: Pasaporte `+ Fotocopia Pasaporte + Copia de Póliza de Seguro + Tarjeta de Crédito.

1.2. Mal de Altura:

El Mal de Altura es la falta de adaptación del organismo a la hipoxia falta de oxígeno– de la altitud. La gravedad del trastorno está en relación directa con la velocidad de ascenso y la altitud alcanzada. De manera inversa estos síntomas normalmente desaparecen al descender a cotas más bajas. Lo oiréis a menudo: El Mal de Altura mata“, y como es cierto y es fácil de evitar os comento los siguientes aspectos a tener en cuenta:

Precauciones > Asciende lentamente (300-500m de altura/día), no hagas demasiados sobresfuerzos, come alimentos con muchos hidratos de carbono, bebe mucha agua (nada de alcohol ni cafeína).
Síntomas > Dolor de cabeza, pérdida del apetito y nauseas, vómitos, cansancio, mareos, sueño interrumpido, sensación de ahogo.
Soluciones > Detenerse en la ascensión para dar tiempo al que el cuerpo se aclimate. Durante este proceso de aclimatación, ascender durante el día para volver a una cota más baja a pasar la noche. Si aparecen los síntomas se puede tomar Diamox (250mg cada 12h), pero si los síntomas persisten hay que descender*.
* Mientras cenábamos en Gorakshep tras culminar el Campo Base del Everest, caída ya la noche, tuvieron que evacuar a un turista. Al no haber luz el helicóptero no podía volar, con lo que tuvieron que carrear en camilla y con oxígeno al turista por un sendero entre peñascos y glaciares. Una situación peligrosa con final incierto y que a buen seguro podría haberse evitado. El Mal de Altura mata, así que es indispensable ser prudente.

1.3. Botiquín:

Un botiquín básico consistiría en: Gasas, vendas, esparadrapo, tijeras y iodoAntidiarreicos y sueros / Ibuprofeno / Termómetro / Diamox para el mal de altura / Antibióticos* / Compeed para evitar llagas en los pies. / Crema Solar +50.

* En mi caso contraje una infección de garganta con tos seca en plena ruta y tuve que descender al final a Namche Bazar para hacer una visita a la farmacia.

2. Respeto

2.1 Humano

No hay nada más triste, vergonzoso -vergüenza ajena- y frustrante que ver a otros viajeros/turistas tratando sin respeto a los lugareños. Hay una ley muy sencilla que nunca hay que olvidar:

“Que pagues dinero por unos servicios no te da derecho a todo, y mucho menos, a tratar irrespetuosamente a las personas.”

Partiendo de la base que todos somos iguales (independientmente de tu cuenta corriente), en este caso es importante no olvidar que no dejamos de ser nosotros los que vamos a visitar su tierra, y por lo tanto debemos tratarles con la afabilidad y los agradecimientos mínimos con los que se trata a un anfitrión que te permite visitar a su hogar.

[faq-toggle title=”Algunas normas locales a tener en cuenta,” color=”gray”]

> Vestir con decoro. Ni shorts demasiado cortos ni escotes de sábado noche.
> No hacer demostraciones de afecto en público. Barra libre en la intimidad.
No compres antigüedades. Podrían haber sido sustraídas ilegalmente y a fin de cuentas éste es el patrimonio cultural de la comunidad.
No señales a las personas con tus pies sucios o con el dedo.
No pases por encima de personas que estuvieran sentadas en el suelo. Si no hay más remedio pide amablemente permiso.
No uses tu mano izquierda. Se considera sucia e impura.
Recibe y da con las dos manos.
Pide permiso antes de tomar una foto.
No des a los niños locales bolígrafos o dulces. No los conviertas en pedigüeños. Si realmente quieres hacer una aportación entérate de quien es el maestro/maestra y entrégaselos a él/ella.
No incentives la limosna. En vez de ello estimula el comercio local y paga precios justos. Eso implica no estrangular al vendedor, pero también la responsabilidad de no pagar precios inflados.
Descálzate antes de entrar en una casa o monasterio. Las mujeres deben abstenerse de tocar a monjes y lamas.
> Pasa por la Stupas siguiendo el sentido de las agujas del reloj.
> No comas, bebas, fumes o seas ruidoso en lugares religiosos.[/faq-toggle]

2.2 Medioambiental

Aunque por suerte hoy en día este tipo de comentarios ya se dan por asumidos, creo que debido a su importancia nunca están de más. Vamos a un espacio natural cuya supervivencia depende de la reducción del impacto de nuestro paso. En última instancia lo que te voy a comentar es puro sentido común “casi universal” y consiste en no hacer cosas que tú NUNCA tolerarías que se te hicieran.

Basura > Llévate todo lo que trajiste. Los valles de alta montaña no son ciertamente un buen lugar para desplegar un sistema de recogida de basura como el de nuestras ciudades y pueblos, así que colabora asumiendo tu parte y llévate de vuelta a casa los papeles, los plásticos y/o pilas que hayas traído contigo.
Agua  > Viaja con tu propia botella. Es muy probable que al final del día acabes consumiendo entre 3 o 4 botellas de agua que al final de una semana de trekking serían unas 25 botellas de plástico. Todo ese montón de basura se puede reducir a CERO si te compras tu propia cantimplora y la vas rellenando con agua hervida y filtrada (la encontrarás en todos los Lodges) o, como hice yo, haciendo uso de pastillas purificadoras de agua (iodo). Haciendo esto último no sólo te ahorrarás un dineral, sino que reducirás tu impacto (menos botellas y menos combustible malgastado en hervir agua) y podrás tomar agua a cada momento de cualquier manantial.
Ríos > No hagas tus necesidades cerca de un manantial o de un río. El monte es muy ancho y no hay necesidad alguna de contaminar las aguas con tus heces.
Calefacción> Si tienes frío abrígate. El combustible natural a esas alturas escasea, y lo último que nadie quiere es que se vayan talando bosques por capricho. El transporte de bombonas de gas tiene una alto coste humano y económico. Así que si tienes frío abrígate, y si sigues teniendo frío, abrígate aún más. Pide mantas en el Lodge y no vayas por las noches de los Himalayas en camiseta corta exigiendo que te calienten la habitación.
Fauna & Flora > No toques nada. Disfrútalo -que se puede- desde la distancia, con mesura y respeto, sin salirte de los trazados. A fin de cuentas, todo lo que perseguimos en este apartado es reducir el impacto de nuestra huella en este entorno natural, por respeto a sus habitantes y para disfrute nuestro.

3. Dinero

Tráete todas tus ruppias contigo. Durante los treks aquí descritos no encontrarás cajeros automáticos. Lo que si encontrarás son cambistas (en los mismos Albergues) o bancos (en Namche Bazar) que te cobrarán unas comisiones mucho más altas. Así que haz tus previsiones e intenta llevar unas ruppias de más. Ni que decir que nunca está de menos tener un depósito de emergencia en euros.

continúa  en el siguiente post, 7 Consejos & Sugerencias para tus Trekkings. 2ª Parte…

Rutas. Trekking Campo Base Everest, Nepal

1. Recorrido:

* La ruta del gráfico superior es la recomendada. La que indico a continuación es la que yo hice (bajo mi responsabilidad), acortando un día de aclimatación en Namche (aún haciendo excursión por la tarde) y teniéndome que detener en Gokyo y descender a Namche por malestar general y una infección en la garganta (síntomas de Mal de Altura). La espera final en Lukla se debió al mal tiempo y la escasez de vuelos.

Desde Lukla hasta EBC (Everest Base Camp) vuelta por Gokyo / 16* días (Mayo 2013)
Lukla-Monjo (1) > Namche Bazar (2) > Deboche (3) > Dingboche-Chukhung (4-5) > Lobuche (6) > EBC-Gorakshep (7) > Kala Patthar-Dzongla (8) > Cho La Pass-Dragnag (9) > Gokyo (10-11) > Namche Bazar (12-13) > Lukla (14-15-16)

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2. Presupuesto & Gastos:

Desde Lukla hasta EBC (Everest Base Camp) vuelta por Gokyo / 16 días (Mayo 2013)
Permiso Trekking: 3000Rp / Carnet TIMS: 1735Rp / Billete de avión Kathmandu-Lukla (i/v): 223€ + 400Rp Taxas Aeropuerto en Efectivo (i/v) / Gastos Totales durante el Trekking (sin avión): 314€ / Gasto medio diario: 19,60€

Relación de Gastos. Nepa - Trekking Campo Base Everest

Cambio Marzo-Mayo 2013 / 1 = 111,90 Rupiahs
· Precio Plato de Comida: De 100Rp a 400 Rp
· Precio Cerveza: 400Rp (botella 660cl) en Lukla
· Precio Habitación: 170Rp la noche
· Precio Ducha Agua Caliente: De 200Rp a 400Rp
· Recarga Baterías: De 200Rp a 250Rp la hora.

Todos los precios vienen fijados por el comité regional. En el caso que se viaje independientemente en grupo se puede negociar la gratuidad de la habitación a cambio de tomar todas las comidas en el lodge (como yo iba sólo nunca funcionó). Aún así el alojamiento es lo más barato; la comida y sobretodo los caprichos (chocolatinas, duchas, baterías, cervezas,..) es lo más caro.

Los precios entre los lodge de un mismo asentamiento no varían mucho, pero sí la calidad y la amabilidad. Si después del trekking quedan fuerzas vale la pena perder 15 minutos comparando. Como siempre, el consejo de los viajeros que están de vuelta suele ser la mejor garantía.

Rutas. Trekking Campo Base Annapurna, Nepal

1. Recorrido:

Desde Phedi hasta ABC (Annapurna Base Camp) vuelta por Naya Pul / 8 días (Abril 2013)
Pokhara-Phedi-Tolka (1) > Chhomrong (2) > Himalaya (3) > ABC (4) > Bamboo (5) > Ghandruk (6-7) > Nayapul-Pokhara (8)

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2. Presupuesto & Gastos:

Desde Phedi hasta ABC (Annapurna Base Camp) vuelta por Naya Pul / 8 días (Abril 2013)
Permiso Trekking: 2000Rp / Carnet TIMS: 1735Rp /  Gastos Totales durante el Trekking:  133€ / Gasto medio diario: 16,70€

Relación de Gastos. Nepal - Trekking Campo Base Annapurna

Cambio Marzo-Mayo 2013 / 1 = 111,90 Rupiahs
· Precio Plato de Comida: De 100Rp a 400 Rp
· Precio Cerveza: 400Rp (botella 660cl) en Ghandruk
· Precio Habitación: 150Rp la noche
· Recarga Baterías: De 200Rp la hora.

Todos los precios vienen fijados por el comité regional. En el caso que se viaje independientemente en grupo se puede negociar la gratuidad de la habitación a cambio de tomar todas las comidas en el lodge (como yo iba sólo nunca funcionó). Aún así el alojamiento es lo más barato; la comida y los caprichos (chocolatinas, duchas, baterías, cervezas,..) es lo más caro.

Los precios entre los lodge de un mismo asentamiento no varían mucho, pero sí la calidad y la amabilidad. Si después del trekking quedan fuerzas vale la pena perder 15 minutos comparando. Como siempre, el consejo de los viajeros que están de vuelta suele ser la mejor garantía.

Rutas. Nepal

1. Recorrido:

Desde Paso Fronterizo Sunauli / 62 días (Marzo-Mayo 2013)
Sunaili-Bandipur (1-2-3-4-5-6-7-8-9-10-11-12) > Kathmanduu (13-14-15) > Pokhara (16-17-18-19-20) > Trekking Annapura Base Camp (21-22-23-24-25-26-27) > Pokhara (28) > Kathmandu (29-30-31-32-33-34-35) > Bhaktapur (36-37-38) > Boudha (39-40-41-42-43) > Trekking Everest Base Camp (44-45-46-47-48-49-50-51-52-53-54-55-56-57-58-59) > Boudha (60) > Kathmandu (61-62)

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2. Presupuesto & Gastos:

Desde Paso Fronterizo Sunauli / 62 días (Marzo-Mayo 2013)
Visado Turista para 90 días (en la frontera): 100$ / Billete de avión Kathmandu-Lukla (i/v): 223€ / Gastos Totales durante el Viaje (sin avión): 850€ / Gasto medio diario (incluyendo Trekkings): 13,70€

Relación de Gastos. Nepal

Cambio Marzo-Mayo 2013 / 1 = 111,90 Rupiahs
· Precio Plato de Comida: De 50 a 120 Rp
· Precio Cerveza: 120Rp a 200Rp (botella 660cl)  / 400Rp (botella 660cl) en Trekkings
· Precio Habitación: 280Rp la noche

Rutas. Sri Lanka

1. Recorrido:

Ruta Sur-Norte / 28 días (Diciembre 2012)
Colombo > Galle-Unawatuna (1-2-3-4-5-6) > Missina (7-8) > Tangalla (9-10) > Ella (11-12) > Haputale (13-14) > Kandy (15-16) > Dambulla (17-18) > Anuradhapura (19-20-21-22) > Jaffna (23-24-25-26-27) > Colombo (28)

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2. Presupuesto & Gastos:

Ruta Sur-Norte / 28 días (Diciembre 2012)
Billetes de avión Delhi-Colombo-Chennai: 227€  / Visado Turista On Arrival  para 30 días: 19€ / Gastos Totales durante el Viaje: 456€ / Gasto medio diario: 16,30€

Relación de Gastos. Sri Lanka

Cambio Diciembre 2012 / 1 = 167 Rupiahs
· Precio Plato de Comida (Rice & Curry): De 120 a 170 Rp
· Precio Cerveza: De 180 a 250  Rp (botella 660cl)
· Precio Medio Habitación: 1400 Rp la noche

INspira/10 “Gitanos”

[youtube=https://www.youtube.com/watch?v=DTuXveZStUo&rel=0&w=500&h=500&amp]
Título original: Latcho DromAño: 1993 / País: Francia / Director: Tony Gatlif / Sinopsis: En Latcho Drom la minoría elegida es el pueblo gitano y su música, infaltable en bodas, bautizos o funerales, es tomada por Gatlif como el elemento formal fundamental para evidenciar dos tipos de transmisión: La que se hace de generación en generación por tradición oral y la que un pueblo recibe del lugar que va habitando sucesivamente. (FILMAFFINITY)

Topicazo. Agra, India

No hay nada más cargante que un topicazo. Ese refrito de un refrito de esos alguienes cansinos que nunca están por la labor de pensar por sí mismos. Ese refrito tan refrito que viene respaldado por esos otros muchos alguieneses que vehemente comulgan por comulgar con esas ruedas de molino que son los tópicos. Dicho lo dicho, ahí va un tópico que oí hasta la saciedad antes, durante y después de pisar Bhārat Mātā:

“La India, o la amas o la odias, y es muy probable que –teniendo suerte- llegues a sentir ambas cosas a la vez.”

¡Topicazo! Topicazo que uno puede que intuya desde el minuto cero. Pero topicazo que no se comprehende intrínsecamente hasta que la apabullante realidad india no te empuja hasta tus límites haciendo saltar por los aires todo atisbo de autocontrol, moderación y la siempre inconsistente corrección política. Hubo un día en que la realidad de este país -que siempre me impuso mucho respeto, por no decir miedo- hizo saltar por los aires todo lo ‘políticamente correcto’ que había en mí, haciéndome perder los papeles como nunca antes los había perdido en mi vida. La historia sigue tal que así…

Era un día cualquiera –viajando por India ningún día es un día cualquiera-. La noche anterior había dormido poco y mal. Sobre las once y media, misteriosamente, surgieron de la nada dos autobuses cargados con un centenar de adolescentes que se presentaron en el hotel de Fatehpur Sikri donde pasaba la noche. A falta de camas y a esas horas, ese centenar de adolescentes acamparon en el porche frente a las habitaciones. ¿Adolescentes de excursión, noche y silencio? Tres factores que sencillamente no conjugan, y menos en India. Y a pesar de eso uno quiere creer –qué mala cosa es esto de tener fe- que se irán a dormir pronto y en silencio. Iluso… De poco sirvió mi paciencia durante la primera hora, y de mucho menos mi numerito de huésped occidental indignado clamando en el desierto por mi derecho al descanso.

Durga-Puja-Agra_07_Franc-Pallarès-LópezA la mañana siguiente me subí al primer bus dirección Agra, infame destino turístico de oscura reputación y ciudad del inigualable Taj Mahal. La calma aparente a primeras horas de la mañana es tramposa, el cielo es de un azul impecable, pero hoy habrá tormenta aunque yo todavía no lo sepa. Según el calendario hindú, hoy como cada año, se celebra el Vijayadashami, la victoria de Durga sobre la tiranía que el búfalo endemoniado Mahishasura había instaurado en la tierra tras haber derrotado a los devas -dioses- con su ejército de demonios. La eterna batalla del bien contra el mal. Un mes de preparativos que vengo siguiendo desde Kolkata y que finalmente eclosionarán hoy. ¿Y que es lo primero que hago tras encontrar habitación? Darme una ducha, echarme un rato y encerrarme en el hostal para ensimismarme en este blog. Se cuela por el agradable patio el rumor de la tormenta, pero hago como que no lo oigo. Desfilan los demás huéspedes hablando del huracán que recorre las calles, pero no les escucho. ¿Salir a la calle? Sí, pero sólo para comer algo. Hoy paso de todo.

La tormenta ya se ha desatado. El guardián de las puertas del infierno ha corrido finalmente los portones que guardaban centenares de pequeñas carrozas con figuras de la diosa y altavoces a todo volumen. Arrecian los primeros vendavales y desfilan las multitudes cantando y bailando. Todo el mundo ríe pujando las carretas engalanadas con murtis de paja y barro, mientras yo hago como que no ocurre nada. Sólo quiero comer algo tranquilo mientras leo un rato con la cabeza a miles de kilómetros de aquí. Estoy huyendo, me hago el loco, miro para otro lado. Hoy sigo pasando de la vida porque India me tiene agotado.

Pero es imposible, no se puede negar lo evidente: el desfile es constante y no parece que vaya a aflojar. Este barullo ya no hay quien lo pare: una riada de gente manando de todos los callejones para desvanecerse de nuevo en la maraña de callejas de esta parte de la ciudad. Hoy la alegría inunda las calles de Agra y yo mientras pretendo mantenerme al margen. Porque estoy cansado, porque hay algo de polvo holi en el aire y no quiero mancharme yo ni que se manche la cámara. Porque la indiferencia es posiblemente uno de los pecados más tristes que se puedan cometer, y por eso mismo vuelvo a mi habitación, cojo la cámara y a regañadientes me obligo a salir a la calle, pero lejos del follón. Hoy mejor voy dando un paseo tranquilo hasta el Fuerte Rojo.

Durga-Puja-Agra_04_Franc-Pallarès-LópezPor el camino la tormenta amansa a medida que me alejo del epicentro. Paso junto a las taquillas del Taj Mahal y cruzo el parque Shahjahan cuando finalmente veo a lo lejos las imponentes murallas del fuerte. Por las avenidas van camiones cargados de gente. Tomo algunas fotos. El ambiente festivo es bueno pero mucho más relajado que en Taj Ganj. Todo va bien hasta que ocurre lo inesperado: un camión repleto de chavales pasa junto a mí saludando y uno de ellos me echa un montón de polvo holi directamente a la cámara. Sin más, con toda la mala hostia del mundo, como si por estos lares la juventud no supiera que a los trastos electrónicos estas cosas no les sientan nada bien.

Todos se descojonan y yo me quedo tan perplejo que durante los primeros segundos no reacciono. Respiro hondo mientras siento como el odio y la rabia me cuecen las entrañas. Respiro hondo, el camión ya ha pasado, estoy a punto de explotar pero me obligo a calmarme. “Siéntate en el aquel bordillo –me digo- e intenta calmarte”. El objetivo está lleno de este polvo tintado que es demasiado fino. Tan fino como para haberse colado dentro del juego de lentes a través del tambor del zoom. Respiro hondo mientras empiezo a maldecir al niñato y a su gracia de mierda que ya intuyo me va a costar un buen montón de euros -esta lente es la pieza más cara de mi equipo-. Vuelven los fantasmas de Malasia y Sumatra. Mientras mi cabeza va a mil por hora, mientras limpio torpemente el objetivo y maldigo a ese puto niñato, ocurre lo que suele ocurrir en India cuando algo inesperado sucede: Una multitud se congrega a mi alrededor.

“Por favor ¿Me podríais dejar solo?” –les pido amablemente-. Pero ni caso, es más, el círculo se estrecha. “Por favor ¿Haríais el favor de dejarme en paz? Gracias” –insisto una segunda vez, más firme pero igual de amable-. Y por supuesto ni puto caso pues yo, aquí y ahora, soy el espectáculo y a quién le importa lo que me haya pasado o lo cabreado que pueda estar. “¡Me cago’n la puta! ¡Haced el puto favor de dejarme en paz! ¡Cojones!”. Y ya está… Perdí los papeles por completo y éstos parroquianos siguen mirándome con sus estúpidas sonrisitas estampadas en la cara. Me levanto, camino veinte metros más abajo para sentarme de nuevo al margen de todo y calmarme un poco. Pero al cabo de un minuto vuelvo a estar rodeado por la misma multitud. “Por favor ¿Me podríais dejar solo?” –vuelvo a insistir amablemente-. Pero ni puto caso y el círculo se estrecha aún más, y exploto de nuevo y doy voces y chillo por los descosidos mientras me abro paso dando aspavientos e insultándolos a todos. Y a ellos les da absolutamente igual porque sigo siendo un espectáculo. Ahí los tienes plantados, mirándome con esa risita estúpida tan irritante estampada en la cara, y mientras más me cabreo más divertida les resulta la escenita. Lo han conseguido, me han doblegado, de rodillas me pone India tras más de un año de viaje. Estoy agotado y agobiado de tanto todo.

Durga-Puja-Agra_05_Franc-Pallarès-López¡A tomar por culo todo! ¡Hasta las narices estoy de India y de los indios! Este país no me compensa. Por cada maravilla hay cien inconvenientes, cien incomodidades. Viajar barato por India tiene un coste físico y un gasto en la moral que me ha desbordado. Desde que dejé Kolkata hace ya tres semanas me ha resultado imposible sentirme cómodo y a gusto con la gente. ¿Dónde quedan las sonrisas laosianas o camboyanas sin más? Aquí todo es follón, polvo y basura, agobios y el achuche constante de gente sólo preocupada por sacarme unas cuantas rupias de más. Todo es regateo y pelearse para que no me tomen el pelo cinco veces antes del desayuno. Me rindo, abandono la India, me voy. Me vuelvo al hostal, me meto en la web de Liligo y me compro el primer billete en oferta que encuentre. Un mes en India ha sido suficiente y a estas alturas prefiero estar en cualquier otra parte donde me traten como algo más que un fajo grasiento de rupias a desplumar.

Me vuelvo, me voy, y mientras voy volviendo para irme y no volver nunca más, caigo en la cuenta de que no me puedo marchar todavía, que primero tengo que solucionar el problema del pasaporte en Delhi y que por lo menos me queda un mes más en el país. Mientras me vuelvo y me sigo yendo para no volver nunca más, se me va bajando el calentón y caigo en la cuenta que juzgar a 1200 millones de personas por la mala experiencia de tres semanas en puntos calientes de turisteo puede que no sea algo muy justo, así que queda decidido: Tengo que hacer Couchsurfing ya mismo y tengo que conocer ‘buenos indios’ lo antes posible. Mientras me sigo volviendo para irme, me voy calmando lo suficiente como para abrir los ojos de nuevo al momento presente. Mientras me acerco de nuevo al ojo del huracán, entre nubes de colores y bandadas de dakinis revoloteando a mi alrededor, me rindo a los hechos y tengo que admitir que hoy no es un día cualquiera. Que esta alegría y esta magia son algo muy especial. Y me jode en el alma porque sigo profundamente cabreado y por el momento mi prioridad es encontrar refugio donde limpiar la cámara y pensar con calma.

Finalmente llego a la seguridad de mi habitación, donde reina el silencio y sé a ciencia cierta que ninguna turba danzarina me asaltará con polvitos del demonio. Limpio con todo el cuidado posible la cámara y compruebo que efectivamente éste se ha colado dentro del objetivo pero que de momento sigue funcionando. ¿Qué hacer? ¿Retirarme? ¿Huir? ¿Abandonar? ¡Qué cojones! ¡Volvamos a la calle! ¿Estamos en India, no? ¿Hay un festival increíble ahí afuera, no? ¡Pues déjate de pucheros niñato llorica! Al toro, siempre de frente y por los cuernos.

“La India, o la amas o la odias, y es muy probable que –teniendo suerte- llegues a sentir ambas cosas a la vez.”

Durga-Puja-Agra_18_Franc-Pallarès-LópezLo que vino después no se puede describir con palabras -las imágenes que acompañan este relato cuentan más por sí solas- pero si no tuviera más remedio yo lo definiría como una gran borrachera de alegría. Me sorprendió lo primero que la mayoría fueran mujeres. Mujeres bailando, mujeres riendo, mujeres dando palmas. Todas esas mujeres que en el día a día ocupan un segundo plano, hoy, en la fiesta a su diosa Durga, toman las calles y son más ellas que nunca. Mujeres, muchas mujeres, todas guapas y todas diosas por un día.

Color, más color que nunca en la India. Color de las ropas, de la música, de las sonrisas, de las miradas que brillaban e irradiaban aún más color. Color de nubes de polvo holi. Color en las carretas y hasta en las vacas vestidas de gala. El color rojo de los muros del recinto del Taj Mahal que queda a nuestra izquierda mientras nos dirigimos –eso parece, yo sigo a la marabunta- a la vera del río Yamuna. Color dorado de sol al atardecer y mucho color de alegría en forma líquida. Toda la rabia que hace apenas un rato sentía por todos se ha metamorfoseado en una alegría por todo y para todos. Hay algo eléctrico en el ambiente y ya nadie quiere desplumarme o marearme, ahora todos quieren jugar y reír conmigo.

Un patriarca en toda regla, ebrio, en su salsa, era Él. Menea la cadera, márcate un bailoteo con el vecino y posa en exclusiva para mí. Nos hemos encontrado, obviamente no nos entendemos pero ha quedado todo claro entre nosotros. Él será mi musa durante la próxima hora y mi llave a las puertas del cielo. Durante una hora este encantador barrigudo cincuentón me secuestra –y yo me dejo encantado- para que le tome fotos a toda su familia, para que baile para él y sus amigos. ¡Hasta dinero me dan! Y nos reímos a carcajada limpia y yo les tomo fotos y ellos se descojonan y yo me siento a las puertas del cielo. Me enseñan su carroza con su Durga, su león y algún otro figurante que no reconozco -está claro que son gente pudiente- y me exigen que como parte ya de la familia cargue también con ella. ¡Faltaria más! ¡Dadme Durgas a mí! Y casi me deslomo haciendo de costalero hindú, así que me vuelvo a lo mío que es bailar y tomarle fotos a la familia. Con la cámara envuelta en plásticos, la situación me está desbordando por momentos y en el momento máximo de gloria me fundo la tarjeta de memoria. Me quedo ‘a ciegas’ y sin espacio en la cámara.

Durga-Puja-Agra_26_Franc-Pallarès-LópezSon los dioses, es Durga que me hace saber que a partir de ahora cruzo terreno sagrado. Bajando las escaleras que llevan al río somos una marabunta informe alborotada, y dentro de esta marabunta informe, con mi cámara inoperativa, me entrego a la fiesta como el que más. Por allá va nuestro paso de Durga camino del río para hundirse en sus aguas a modo de ofrenda. Por allá va poniendo el sol y, solemne, por acá se alza el Taj Mahal. El imponente Taj Mahal mostrándose en toda su gloria en este punto junto al río prohibido a los turistas. Y yo aquí, en medio de un corro de gente, bailando, jaleado como una hindi-super-star. Moviendo las caderas como una Shakira barbuda, sudada y mal vestida. Dando palmas, riéndome, por dios que se me sale la mandíbula de tanta risa, y esta gente que no para de jalear y aplaudir, riéndose de mi pero esta vez con cariño y respeto.

Es tal el follón que estamos armando que al final aparece un oficial de policía con un garrote y al verme allá se le salen los ojos de las órbitas. ¿Un guiri aquí? ¡Blasfemia! Mil sorries Mr. Officer mientras reculo agotado no sin antes despedirme de mi familia adoptiva. Uno a uno, palmadas en el hombro, abrazos efusivos porque el momento bien se lo vale. Y Mr. Officer insiste, y toda la tropa reniega, lloran por mi perdida en una absurda comedia de tres al cuarto mientras junto al río los brahmanes siguen con sus pujas y las Durgas de barro y paja se hunden para siempre en las aguas del Yamuna.

Aquí y ahora, en estos peldaños al atardecer en Agra junto al Taj Mahal y frente al río, diciendo adiós con la mano a la comparsa de no menos treinta encantadores personajes y maleantes de buen corazón que se despiden de mí con efusivos gestos, gritos varios y amplias sonrisas sinceras. ¡Ay India! ¡Qué perra y traidora es esta tierra que lo mismo te arroya y te aplasta sacando lo peor de ti, lo mismo te atrapa y te eleva por la nubes dándote lo mejor de sí! India, realidad de extremos, tan fecunda para tópicos resabidos que pudiendo resultar obvios no serán verdaderos hasta que los sufras, mames y disfrutes  en primera persona y sin misericordia.

¿Le soñé? Orchha, India

Lo de Orchha es cosa curiosa. Junto a tal cantidad de monumentos uno espera encontrarse una ciudad que los sustente, pero aquí ésta no aparece por ningún lado. Ya te puedes subir a la colina más alta o encaramarte hasta el último torreón del palacio del Rajá que la urbe sigue oculta. Está el espeso bosque de Tumgaranya. Se pierde serpenteando el río Betwa en el horizonte. Y mientras tanto, de la gran ciudad de Orchha, ni rastro.

Suele ocurrir así, suele existir una relación de equivalencia entre una buena porción de construcciones residenciales -pongamos casas para 10.000 personas- a las que corresponde un edificio singular. De modo que un pueblito como Orchha se bastaría con un templo, o con un palacete pongámosle. No es asunto de precisión matemática pero si cosa razonablemente coherente ya que a fin de cuentas -sea en la India, España o el Perú, por muchos reyes y emperadores que haya- al final siempre son gentes comunes las que levantan con su trabajo y sudor estos grandes hitos. Pero aquí ese contrapeso a tanta vanidad en piedra no existe, así que una de dos: a Orccha, o le falta ciudad o le sobran monumentos.

¿Qué ocurrió entonces en este lugar? ¿La ciudad del vulgo era de paja y se la llevó el viento? -la jungla desde luego no se la tragó, esto no es Angkor ni Bagan. ¿O puede que fueran tan implacables sus gobernantes que aún teniendo poco consiguieron exprimir a su gente y a su tierra hasta el punto de levantar tales maravillas sin apenas contexto urbano?

Orchha_04_Franc-Pallarès-LópezLa Orchha a la finalmente consigo llegar tras mi accidentado desembarco es un pueblo pequeño con poco que contar, encajado entre palacios, templos y grandes tumbas. Tres grandes grupos dispersos y dispuestos con tal gracia en el idílico entorno que harían las delicias de cualquier paisajista romántico inglés. Por un lado los bosques que se pierden a la otra orilla de un majestuoso río, el Betwa, cuyo cauce aparece salpicado de enormes rocas relamidas por el paso del tiempo. Al frente las montañas parduzcas peladas coronadas por templetes renegridos de tanto sol y monzones, sobresaliendo de entre todos el imponente Chaturbhuj, un templo dedicado a Rama que siempre estuvo vacío. Y entre ambos, bosque y colinas, se levanta sobre una isla la gargantilla de macizos torreones que delimitan el fuerte. Se guardan tras los espesos muros árboles venerables y palacios coronados por innumerables chattris de estilo mogol. Todo ello sazonado por la pátina del tiempo y el olvido, fraguada la ruina hasta ese punto justo de decadencia en el que deja de ser lo suficientemente ‘bonita’ como para atraer a las masas que viajan a la India con prisas.

No son los inmaculados mármoles pulidos del Taj Mahal, ni las areniscas exquisitamente talladas de Khajuraho, y tampoco desfilan las hordas de exóticos sadhus de Varanasi. Así que a falta de grandes titulares Orchha queda desierta y ocurre lo inimaginable: si uno madruga un poco y se planta el primero en la taquilla, es muy probable que pueda darse el lujo de pasearse a solas por los patios y los salones desiertos de los palacios, de aventurarse en las profundidades de las mazmorras o de escalar hasta la cima más alta del castillo sintiendo que es él -y nadie más hasta el día de hoy- el que descubrió por primera vez aquel pasadizo secreto. Es en esta soledad a remojo en los primeros rayos de sol, asomando la cabeza entre las rendijas del último mirador, cuando uno sueña despierto y se regocija en estos momentos tan dulces. Saborear de nuevo la emoción que se siente cuando eres crío y descubres con tus amigotes la casa abandonada. Sólo que ahora es un palacio entero y es todo para ti. La eterna fascinación humana por la ruina, la pátina y la telaraña, por la sombra de lo que las cosas fueron y por soñarlas vivas una vez más.

Los sueños duran lo que duran –que suele ser poco- así que acelero mi paso ante la llegada de grupos de turistas y me voy despidiendo del Raj Mahal con un último vistazo a este sorprendente edificio a comentar: por fuera una caja compacta de volumetría sencilla que apenas da pista alguna de lo que se cuece en su interior. Su interior: un espacio vacío cuya quinta fachada es el cielo y rodeado a modo de anfiteatro por cuatro laterales dispuestos en niveles, salones y terrazas que curiosamente aventuran a suponer una vida cortesana encerrada en sí misma –como todas- pero sorprendentemente expuesta sobre sí misma a modo de gran teatro, de circo y a buen seguro arena de intrigas palaciegas que se cocieran en Orchha desde que Rudra Pratap la fundara en 1531 como capital de la dinastía Bundela  hasta que en 1783 perdiera tal condición en favor de la vecina Tehri.

Orchha_31_Franc-Pallarès-LópezSin salir del fuerte -no hay más que subir unas escalinatas y cruzar un patio- se llega al umbral del Jahangir Mahal, un palacio de corte mogol –aunque en Orchha se venere a Rama y no a Alá- construido -cuentan- para una única visita del Gran Emperador Jahangir. Suele pasar que con el paso de los años los trazos de la historia se desdibujan y terminan por fundirse con la leyenda, de modo que si bien es cierto que Jahangir -hijo del gran emperador Akbar- visitó Orchha durante una época de gracia para sus gobernantes rajputs, resulta poco creíble tal despliegue de medios con este solo propósito. Pero caballeros esto es Orchha, ciudad que se deja soñar, así que soñemos. Soñemos con las procesiones de elefantes, soñemos con las enormes comitivas de pajes y ejércitos vistiendo las mejores sedas de colores llameantes. Con la música y las danzas de las bailarinas y el tintineo de los cascabeles en los tobillos de las cortesanas. Las antorchas en los balcones alumbrando la noche. Las antorchas junto a la alberca del patio. La alberca del patio reflejando los rayos de luna al final de la velada cuando todos duermen. La luna en los cielos asomando entre cúpulas de azul turquesa soñadas mil y una noches.

Ahora sólo quedan las albercas secas y las paredes desconchadas, alguna que otra celosía de piedra caída y los rebaños de turistas que finalmente lo copan todo con su cacareo poco discreto. Ha llegado la hora de despertar y retirarme a mi cuarto para intentar dormir un poco, porque mi madrugón de hoy –y el de mañana- no fue fruto de mi disciplina, sino de la devoción de postín india . A las 4 de la madrugada unos espléndidos altavoces berreaban a todo trapo a escasos metros de mi hostal. Siguen las preparaciones del Durga Puja –que parece no llegar nunca, en Kolkata ya las vi- y en Orchha han encontrado una solución genial para acumular buen karma sin tener que deslomarse. Bajo el tendal montado camino del fuerte cada mañana resuenan los vedas pertinentes. ¿Hay alguien recitando? ¿Una cohorte de brahmanes y pujaris? ¿Está el devoto pueblo entero postrado piadosamente saludando al lucero del alba mientras rezan? ¡Al igual! Una cinta mal grabada hace las funciones mientras las calles de Orchha siguen desiertas y yo desespero atormentado entre los almohadones de mi cuchitril.

Orchha_36_Franc-Pallarès-LópezEstaría mejor en el resort de 5 estrellas a las afueras: césped verde y piscina junto al río, pero la India que decidí viajar se aloja en estos sitios, viaja con estos medios y come en estos chiringuitos. En uno de ellos conozco a Ranjeet tras mi almuerzo por 50 rupias –menos de un euro-. Ranjeet se gana la vida haciendo de guía para los turistas, debe tener mi edad -o puede que sea más joven porque yo a todo el mundo le pongo mi edad-, pero el caso es que me entra bien y me acaba preguntando de dónde soy. ¿Español? Me suelta las cuatro frases típicas –que en India implican que su objetivo es mi cartera- y entonces me pide un favor: ¿Sería tan amable de ayudarle con unas traducciones? Dudo por un momento. Le miro directamente a los ojos, para darme cuenta que Ranjeet es buena gente y que no busca nada más.

¿A qué tantas suspicacias? ¿Porqué no me fié de él en un primer momento? Todas estas precauciones y desconfianzas vienen a cuento de que en Orchha, al igual que en Khajuraho, todo el mundo que se me ha acercado con un sonrisa era para acabar pidiéndome dinero por la cara, por costumbre, porque algún turista de camisa blanca impoluta le ha dado por lo bajinis a unos niños, sin mirarles ni a la cara, un billete de 50 rupias -el equivalente a un almuerzo-. Y claro, si a mí me contaran que con molestar a los turistas por Las Ramblas de Barcelona me sueltan billetes de 10 euros, pues yo, como el que más, supongo que allí estaría en las Las Ramblas dando la vara a todo dios. A saber: la limosna lastimera condescendiente no soluciona el problema, lo agrava.

Se me calienta la lengua con este asunto, lo sé y no me gusta porque me avinagro en el momento y me avinagro al recordarlo. Sólo pasó que ayer por la tarde mientras rondaba los alrededores del Chaturbhuj a cada sonrisa, a cada momento, a cada todo, niños, mayores, familias enteras, todos, me venían pidiendo las 50 rupias que el tontaina de turno les dio para quitárselos de encima. ¿Dinero a cambio de amabilidad? Lo siento, no juego. Algo se ha roto llegados a este punto y el principal responsable somos los visitantes foráneos. Lo mismo que sintiera en Khajuraho y tan lejos de las muy humildes Kolkata, Yangon o Phnom Penh.

Orchha_40_Franc-Pallarès-López¡Ok Ranjeet, no se hable más! Esta noche aquí mismo a las 7 en punto. Tú me lo contarás en inglés y yo te lo traduciré al castellano mientras tú tomarás tus notas en hindi y yo me quitaré el sombrero ante tu arte y tus ganas de salir adelante con dignidad, esfuerzo y honestidad, así sí juego. Tomo buena nota de ello, de veras, pero ahora te dejo Ranjeet porque desde los balcones del Raj Mahal vi esta mañana a lo lejos cinco cúpulas junto al río y me quedé con las ganas de ver las tumbas que los Rajás Bundelas mandaron levantar para que nadie se olvidara de ellos una vez muertos.

Qué sorpresa leer entre líneas los nombres de Tamerlán o Samarcanda en los perfíles de las cúpulas estriadas ayer tumbas de grandes reyes, hoy nidos de buitres. Qué delicia una vez más volver a escalar hasta las terrazas inaccesibles a través de pasajes ocultos venidos abajo. Soñar de nuevo, soñar despiertos y soñar mucho porque Orchha es generosa e invita a soñar también al atardecer, allá a la vera del río donde el tiempo y el agua desmigajan inmisericordes restos de templos, y allá más a lo lejos donde hoy en día siguen quemando a sus muertos. Serán una veintena, todos hombres y vistiendo de blanco junto a la pira en llamas, pero hoy no me atrevo a molestar. Para mí no son más que unas posibles buenas fotos y puede que un momento inolvidable, pero para ellos éste será su último adiós a un ser querido.

Yo también me despido, de Orchha, y lo hago también junto al río. Cruzo a la otra orilla hasta las puertas del bosque de Tumgaranya. A mano derecha siguen las imponentes murallas y los palacios sobre la isla-fortaleza. A la izquierda las siluetas recortadas de los mausoleos vacíos. Y aquí en el centro, sobre una roca junto a la orilla, un hombre semidesnudo vistiendo tan sólo un longhi empapado le ofrece una puja al atardecer. Él y yo a solas compartiendo este momento de ensueño. El fuerte estaba y los palacios estaban también. ¿Las tumbas vacías de los reyes? Seguro. Pero ¿Y él? ¿Estuvo allí o le soñé?

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La Herida de Flecha. Cuentos Chinos de la India 3/3

Presta atención, Malunkyaputra:

Supón que un hombre fuera atravesado por una flecha untada en veneno, y que sus parientes llamaran a un médico. Supón entonces que el hombre dijera: “No me sacaré esta flecha hasta que sepa algo sobre el hombre que la lanzó, su nombre y su clan, si es alto o bajo, o de estatura mediana, si es de pelo negro o rubio, si es de tal o cual aldea, suburbio o ciudad…”

“No me sacaré esta flecha hasta que sepa algo sobre el arco, por quién estuvo hecho, y si era un arco o una ballesta. No me sacaré esta flecha hasta que me digan algo sobre la cuerda del arco, si era de una enredadera, junco, tendón, de cáñamo o árbol de savia… hasta que conozca la flecha con la que he sido atravesado, si era de junco o había sido formada con un arbolillo, hasta que conozca sus plumas…” y así hasta el final.

Pues bien, Malu, ese hombre morirá, pero sin haber conocido las respuestas.

– F I N –