…viene del post anterior, Te soñé otra
Y es que no hay 2 sin 3.
Jogja se distingue de todas las demás ciudades del sureste asiático porque parece ser que los jóvenes de hoy tomaron el relevo de las artes de ayer. El pueblo que se resistió a ser ciudad no pudo escapar a su destino, o a su pasado. Seguiría siendo pueblo pero los recortes de muros de ciudad hablan por sí mismos.
No diré más porque las imágenes lo cuentan todo –al menos para mí y para el que quiera y sepa escuchar- y porque ya hablé de ello en una Postal que ya entonces gritaba Achtung! Acthung! –¡Atención! ¡Atención! en alemán-.



Muy original el diseño de tu blog.
Buenos temas y fotografías.
Un abrazo.
Gracias Carlos, un saludo
ay, nostalgia! mucha! de la ciudad en la que viví y de los graffitis que tanto fotografié…
¿Sabes? Mientras callejeaba por Jogja tenía súper presente que por allá había pasado mucho mucho tiempo la gran Aniko y también tu gusto por el Arte Urbano