El dorado siempre luce. Bali, Indonesia

…viene del post anterior, El Ritual

Durante una semana, en la esquina de Jalan Raya con Jalan Suweta, junto al Palacio Real de Ubud, habían estado armando un enorme Lembu, un toro negro estilo Osborne versión calé –con mucho oro colgándole del cuello-; todo de mentira, sí, pero no por eso menos sugerente. Y tras el toro se encaramaba hacia los cielos un templete, una hornacina fuera de escala, un no sé qué que quién sabría decir para qué serviría o qué finalidad tendría. Demonios, dragones, jabalíes, elefantes, y dorado, mucho de dorado que eso siempre luce.

Llegado el día señalado las calles amanecieron tomadas por el ejército para -supongo- proteger a los locales de las hordas de turistas que infestamos el paso del sepelio armados con nuestras cámaras, atrincherados tras nuestros visores, dispuestos a documentar el Palabon, lo más sagrado de lo sagrado, cómo si ésta fuera nuestra exclusiva y cómo si nadie lo hubiese hecho antes –cada año, por estas fechas, ocurre exactamente lo mismo-. Pues allí estaba yo, con mi mochila a cuestas, con mi equipo de lentes dispuestas en el bolsillo lateral izquierdo; primero tímido, luego gallardo e intrépido, descarado al final. Atento a los címbalos y a los tambores, a los movimientos dentro del complejo palaciego hasta que se abrieron las puertas y empezaron a salir los notables, y los más más notables se me suben al templete que hace esquina y que será el mirador de intocables. La pamplina real que lo mismo lleva una glamurosa flor de hibisco tras la oreja, lo mismo se prende un gadget bluetooth para el teléfono móvil mientras le ríe las gracias al general de turno. El mundo de los poderosos envuelto en la siempre inaccesible áurea aristocrática, tan cerca y tan lejos de nosotros, la peble.

Los aledaños de los dos pasos se van animando. Salen las damas de la corte vestidas de púrpura, enfundadas en sedas y encajes. Corre por allá, como sorprendida por el desbarajuste general, la familia del difunto cuyo primogénito porta el regio retrato. Andan sueltas en medio del follón las reinas de la belleza que, vistiendo el púrpura también, montan sobre sillas gestatorias a los hombros del populacho. Un populacho que parece orgulloso de cargar a cuestas los muertos de la realeza, y que me digo yo que qué menos que cada uno cargue con los suyos. Pues no, que aquí le dieron también la vuelta al calcetín y los que mandan se las ingeniaron para que hasta en la muerte fueran los de abajo los que carretearan los despojos de los suyos mientras ellos se lo miran desde la tribuna o dirigen la procesión montando el toro calé.

¡Qué locura! ¡Qué desbarajuste! ¡Qué suenen los timbales! ¡Golpead los gongs, los platillos y qué viva Bali! Esto ya no es un entierro ¿Esto es? ¡Esto ya no sé que es! Se han alzado los pasos y un señor con un altavoz grita, y otros silban silbatos y todos chillan y la policía grita que nos apartemos, que vienen, que van, que pasan ¡Que por dios! ¡Que se quiten que los van a aplastar! ¿Dónde está el entierro? ¿Qué fue del funeral? La descomunal estructura, híbrido de paso de semana santa sevillana y falla valenciana, avanza entre vaivenes y trompicones por la calle mayor ¡Corren como locos! ¿Alguien manda? Parece que aquí mandan todos y no manda nadie. Tambores, címbalos, gongs a porrazo de militar de servicio que perdió la hoja de ruta hace rato. El tinglado, el trasto, con sus dragones, sus elefantes y sus jabalíes, y dorado mucho de dorado que eso siempre luce, avanza por la calle mayor, sin impedimentos, que hoy no hay luz en Ubud porque descolgaron los cables, que al medio día pasa el sepelio y con lo grande que es el trasto al igual se lleva por delante todo el cableado y en vez de unas horas no tiramos una semana sin electricidad.

Estoy agotado… Al tiempo que llenaba las tres tarjetas de memoria me ido vaciando yo mismo, así que a medio quehacer me tengo que volver a mi cuarto, a vaciar las tarjetas y recobrar fuerzas. Queda por delante lo mejor, la cremà, pero yo estoy exhausto, cansado y para bien. Cansado de cosas buenas que me han pasado, que llevó ya aquí siete días y muchos rituales. Pero por hoy ya basta, por esta vez ya no más. Y me pierdo la cremà, la pira y las llamas donde arderán el toro calé, el león escarlata con cola de pez y corona verde -un Naga Banda-, y la cosa, el trasto, el tinglado ése enorme que es más alto que todas las casa de Ubud puestas una encima de la otra, y que lleva dorado, mucho de dorado que eso siempre luce.

¡Ay por dios qué follón! ¡Qué desbarajuste! Mejor me quedo en mi cuarto, en la terracita de mi casa de huéspedes, pensando en el ayer, en los otros rituales menos regios, más reposados, más anónimos, puede que menos histéricos pero más sentidos. Ceremonias con las que siempre te puedes encontrar en tus paseos en moto por Bali. Acércate lento, suave, sin armar bulla y vistiendo con decoro. Para ti será sólo una buena foto más, pero para ellos es su vida, su razón de ser. Los balineses son amables y acogedores, sí, pero no siempre fui bienvenido, no siempre me dejaron cruzar la tapia que separa el mundo de los hombres del mundo de los dioses y los espíritus. Y no pasa nada, que da igual, porque para mí es sólo una buena foto más pero para ellos es su vida, su razón de ser, y eso para mí sí que es sagrado.

¿Alguna vez has soñado con dejarlo todo para viajar por el Mundo? ¡Yo también! Trabajaba de Arquitecto en Barcelona, tenía estudio propio y una vida que me encantaba. Pero un día tuve que plantarme y aceptar mis sueños: Quería vivir otras realidades, sin horarios ni calendarios. Viajar, escribir y fotografiar para conocer el mundo y para conocerme a mí mismo.

2 Comentarios

  1. Nuska

    Amigo , amigo! Nose como lo haces pero viaje a Bali en un minuto, escuche todo el jaleo un escalofrio me recorrio al ver al toro y me entro el mismo agobio que a ti. Escribes tan bien que haces meterse a la gente completamente en el papel, else papel de protagonista, basicamente el tuyo y haces volar nuestra imaginacion y construir nuestra version de Los echos. En vez de arquitecto tenias que haber sido escritor.
    By the way, estare en Bali justo en un mes , Ojala coincidiesemos y nos pudieramos ver ,almenos te pedire que me traspases sugerencias de lugares para visitar. Un beso desde Bangkok …Trotamundos !!

    • Anuka!!! Que hace ahora 1 año justo que la liábamos parda en la noche de Bangkok! ;D

      Me alegro que los relatos sigan transportando al personal, no veas lo que me cuesta parir cada frase, así que me digas que que sí, que estuviste allí también, pues nada, que ya me quedo más tranquilo :)

      No ando, por Bali, ando por Nepal, pero si quieres el domingo posteo el último escrito y puede que la ruta la semana que viene. Le echas un vistazo y ya por mail te resuelvo dudas y te hago special recomendations :D

      besos mu grandes!

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