Postales. Filosofía de Retrete. Phnom Penh

¿Cuántas veces habré teorizado en mis Cátedras de Crápula sobre el Arte del Salir de Fiesta? Deben ser alrededor de unas 1253, más o menos. Y aún así, desde que empecé este viaje la verdad es que puedo contar con los dedos una mano mis noches de parranda.

En mi última noche en Phnom Penh retomé esa cadena de encuentros fortuitos y mágicos. Cruces que a veces toman la forma de inscripciones en las paredes de los retretes a altas horas de la madrugada, bañadas por luces de neón y envueltas en un rumor de música amortiguada por paredes alicatadas. Exquisita Filosofía de Retrete que te hace caer en la cuenta y consigue arrancarte esa gran sonrisa.